TRIBUNA | O |
11 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.EL LEMOS y Pepe Vilachá afrontan esta tarde una auténtica final en Cangas ante el Alondras. Una derrota en el campo de O Morrazo podría significar al adiós a la era del entrenador ourensano en el Lemos, por mucho que desde la directiva se empeñen en ratificarle una y otra vez. Aquí parece que se da una circunstancia muy similar a lo que está ocurriendo con Luis Aragonés en la selección española, donde Villar sale más en los medios anunciando la continuidad del sabio de Hortaleza, que dando explicaciones sobre otros temas que también preocupan a este mundo del fútbol. En el club -a pesar de que quiera pasar página- esto es momentáneo, porque pocos se creen en lo que se anunció oficialmente. La directiva sabe que un porcentaje alto de futbolistas no está cómodo con las actitudes de Vilachá, aunque todo podría cambiar si los resultados varían, que es lo que todos deseamos. Nadie está en contra de esta institución, sino de las maneras en las que últimamente se viene actuando. Hay que agradecer a los futbolistas su compromiso con la entidad. A pesar de estos acontecimientos, la plantilla, encabezada por sus dos capitanes, está serena y es prudente, tratando de insuflar ánimos a los aficionados con los que reconocen estar en deuda. ¡Ojalá, los tres puntos caigan en el saco del Lemos!. No obstante es necesario modificar ciertas cosas, y no me refiero al presidente, que bastante hace después de la situación que asumió haciéndose cargo del club. ¿Cómo piensan solucionar el tema de Alami, que está pasando por un momento anímico bajo, al no tener tramitada su ficha? ¿Cómo se va a solventar el tema de la operación de Iago y por qué se tardó tanto en la resonancia? Éstos son ejemplos de la papeleta a la que se enfrenta el Lemos, que no puede permitirse muchos dispendios por su también delicada situación económica.