La crónica | El Lemos se hunde en la clasificación La junta directiva no tendría la liquidez suficiente para afrontar la destitución del entrenador en caso de tener que prescindir de Pepe Vilachá ante la escalada de resultados negativos
09 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.«Vilachá se sentará en el banquillo el jueves ante el Alondras». Estas palabras las pronunció ayer el presidente del Lemos, Mariano Rodríguez Cedrón, en lo que significa una ratificación del preparador ourensano en el cargo. El máximo dirigente de la entidad reconoce que la situación del equipo es complicada en lo deportivo, pero es consciente que la economía no está para dispendios, y una destitución a estas alturas supondría hacer un desembolso que el Lemos no está en condiciones de afrontar. Eso sí, Rodríguez Cedrón llamará hoy a Vilachá para mantener una reunión cara a cara, en la que le pedirá al ourensano soluciones a esta crítica situación deportiva. El equipo sólo ha sido capaz de sumar 6 puntos en 7 partidos, el peor inicio de la historia reciente del club en esta categoría. «Es cierto, hoy voy a hablar con Pepe para que me explique qué es lo que está pasando y, por supuesto que seguiré dialogando con mis futbolistas para que me den su versión de la situación. A partir de ahí sacaremos las conclusiones, pero todos los directivos y obraremos. No me voy a precipitar en ninguna decisión. El míster cuenta con nuestra confianza como no podía ser de otra manera», apuntó el presidente. La otra realidad Mariano ha demostrado que es un presidente reflexivo, pero en su fuero interno está muy preocupado, porque ve que el proyecto que él soñaba está lejos de convertirse en una realidad. Vilachá no está ya fuera del equipo, por una simple cuestión de dinero. Cesarle ahora mismo supondría un desembolso que el club no puede permitirse el lujo de afrontar. No obstante, si la situación no se remonta, a la junta no le podrá temblar la mano, porque de seguir esta trayectoria, el plantel se va directamente a Preferente. Es cierto que algunos futbolistas no están dando la talla, pero hay que preguntarse qué puede estar haciendo el técnico para animarles e estimularles. Con sólo gritar no se solucionan los problemas ni es la manera más adecuada de corregir posiciones. El socio percibe el nerviosismo de una parte de la plantilla con respecto al entrenador. De hecho, algunos aunque no lo han dicho públicamente están descontentos con el trato. Lo más sangrante es que de cinco tantos que lleva el equipo, tres los logró el secretario de la junta directiva, José González Pousa, en los despachos. En Monforte, el aficionado no sabe lo que es ver un tanto del Lemos. Hay argumentos más que suficientes para tomar medidas, pero lo económico limita, pero no sólo en un posible cambio de técnico, que habría que ver si sería el revulsivo o no, sino en acometer fichajes de primera línea. No es de recibo que un guardameta de la calidad de Iago esté fuera de una convocatoria, cuando demostró que puede suplir a un Toni, que hay que reconocer pasa su peor momento. No se entiende esta decisión, y ya no vale escudarse en los problemas de la falta de centímetros. A esto hay que añadir la falta de ficha de Alami, la tardanza en hacer una resonancia a Iago. Esto no es imputable al técnico, pero Mariano Rodríguez tampoco puede estar en todo. Bastante ha demostrado con su gestión económica. No es fácil buscar soluciones, pero éstas urgen más que nunca.