Alcohol y tabaco generan una de cada tres consultas en el centro de drogas

Carlos Cortés
Carlos Cortés MONFORTE

LEMOS

Más de cincuenta personas adictas a sustancias legales están a tratamiento en Monforte La unidad asistencial consiguió fondos extra por cumplir sus objetivos el año pasado

01 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Los problemas relacionados con la adicción al alcohol o al tabaco suponen ya casi un tercio del trabajo de la unidad asistencial de drogodependencias de Monforte. El centro atendió el año pasado a 163 pacientes. De ellos, 53 eran adictos a alguna de estas dos sustancias legales. La unidad tiene este año un presupuesto de funcionamiento de 214.546 euros. En sus primeros tiempos, la unidad asistencial de Monforte, que abrió en 1987, ofrecía únicamente tratamiento para adictos a las drogas ilegales. Pero ya hace años que también atiende a personas con problemas con el alcohol y el tabaco. De hecho, uno de los seis programas asistenciales que ofrece el centro a sus pacientes en función de la patología que presenten está específicamente pensado para los procesos de deshabituación del alcohol. En este tratamiento se emplean fármacos que generan reacciones adversas si se combinan con alcohol. La unidad mantiene también los programas clásicos para heroinómanos, los que emplean metadona o naltrexona y el llamado libre de drogas; y aplica otro pensado para consumidores de cocaína o drogas de síntesis. La unidad asistencial de Monforte atiende a pacientes procedentes de una veintena de municipios del sur de Lugo y algunas zonas limítrofes de la provincia de Ourense. El centro depende administrativamente del instituto municipal de drogodependencias, aunque depende funcionalmente de la Consellería de Sanidade, que es también quien aporta el dinero necesario para mantenerlo en servicio. El concejal de Sanidade de Monforte, Guillermo Díaz, anunció ayer la firma del convenio con la consellería que permitirá financiar este año la unidad. Los 214.546 euros con los que contará el servicio podrían ser cerca de 2.000 más si a final de año el centro cubre los objetivos asistenciales que le tiene marcados la consellería. De hecho, la consellería ya pagó el año pasado una aportación suplementaria por encima del presupuesto previsto en reconocimiento al cumplimiento de esos objetivos, que establecen, entre otras cosas, un porcentaje determinado de altas de pacientes una vez curados, topes máximos de abandono de tratamientos, un mínimo de actividad de terapia de grupos o un número de citas determinado por cada uno de los profesionales que trabajan en el centro. Ana Fernández Sobrino, la responsable de asistencia de la unidad, espera cumplir objetivos también este año. «Las exigencias que marca la consellería son muy variadas, pero confiamos en seguir cubriendo los objetivos», afirma. La unidad asistencial de Monforte colabora además con un estudio organizado por la consellería que trata de determinar los resultados de los tratamientos a base de metadona como sustitutivo de la heroína. El trabajo se basa en el seguimiento de unos cuatrocientos pacientes controlados en los centros integrados en el plan gallego contra las drogodependencias, como el de Monforte.