La crónica | La necesidad de volcarse con el fútbol base El presidente del club, Mariano Rodríguez Cedrón considera imprescindible tener un filial para mantener la competitividad en el futuro en Tercera División
31 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Por fin parece que un presidente del Lemos está dispuesto a potenciar de nuevo las categorías inferiores. Salvo José Antonio Díaz, con su equipo, en el que estaban directivos de la talla de José Luis Campos y Milucho, que apostó por la continuidad del Lemos B, nadie más se preocupó por este filial, que de existir esta campaña le hubiera resuelto bastantes problemas a Pepe Vilachá, y quién sabe si a estas alturas, incluso estaríamos ya salvados sin necesidad de esperar a finales de junio a ascensos o descensos. Mariano Rodríguez ha cogido el toro por los cuernos y quiere un filial en toda regla. Es más, él es perfectamente conocedor de que si no apuestan por esta filosofía y desde el Ayuntamiento establecen unos baremos para asignar ayudas a los clubes, la entidad monfortina podría ver rebajada su subvención. La directiva está descontenta, pero tienen que darse cuenta que mantienen la asignación sin Lemos B. Mariano, asesorado por Vilachá y varios directivos, tiene en mente potenciar el conjunto de Tercera con futbolistas que marquen la diferencia, pero desea disponer de un filial, en el que se fogueen las jóvenes promesas del fútbol comarcal, una vez que concluyen su etapa de juveniles, para de este modo poder dar el salto al primer equipo y solventar la mala imagen que un histórico como el Lemos dio esta temporada en varios campos e incluso en A Pinguela, acudiendo con sólo dos futbolistas en el banquillo. Lo malo de la cuestión es que este filial tendrá que empezar en la Tercera Regional, una categoría quizás no demasiado apta para las jóvenes promesas, pero es lo que hay, es la herencia que recogió, eso sí con el beneplácito de otros directivos que estaban en su momento en la junta directiva. Las intenciones del presidente lemista son sentarse lo más rápido posible con el presidente del Calasancio, Juan Carlos Díaz, y establecer un canal de colaboración por el que los lemistas tengan cierta prioridad por los juveniles que abandonan la entidad estudiantil. Lógicamente, eso requerirá compensaciones, que por supuesto deberán de consensuar ambos clubes. El futuro del fútbol monfortino pasa por estos derroteros. Tampoco hay que olvidar al Arenas, que en el caso de que no hubiera posibilidad de crear un Lemos B, podría asumir las funciones de filial, con una propuesta seria, que le diera opciones a alcanzar pronto la Primera Regional. No es descabellado pensar en esta idea, teniendo en cuenta que en pocos meses, según pregonaron los políticos locales, el Luis Bodegas será un terreno de juego de hierba artificial. Ayudas En caso de que se materialice el proyecto a tres bandas, la administración local tendrá que implicarse más, porque ahora sí habrá una apuesta clara por la base de equipos como el Lemos y el Arenas, que se unirá a la que está haciendo de manera perfecta el Calasancio. Otorgar al fútbol sólo 51.500 euros parece ridículo. Será el momento de que el consello municipal de deportes analice la situación y asigne una cuantía adecuada. Éste es el camino. El Lemos necesita más Iagos, Sebis, Chuscos, Davicines, Vicos, preparados para coger la alternativa en caso de ser requeridos por Vilachá.