Una senda de leña y miel en el Sil

C. Rueda | F. Albo MONFORTE

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

En tierras de Sober, un viejo camino puede recorrerse como una ruta circular de senderismo El itinerario era seguido por los vecinos para recoger madera y acceder a colmenas y viñedos

12 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Los vecinos de A Somoza y de Barantes de Arriba y de Abaixo, en el municipio de Sober, utilizaban regularmente un camino tradicional para ir en busca de leña y miel al lugar de As Tapadas de Vilanova. Esta sendero, que era además la única vía de acceso para la viñas de Lobeiras y Souto Vello, a orillas del río Sil, ofrece hoy notable atractivo para el senderismo. El recorrido empieza en la parte inferior del pueblo de A Somoza, junto a una vieja fuente pública. El camino discurre entre muros de piedra y tiene una ligera pendiente hasta llegar a una pista que une el pueblo de Os Hortos con el lugar de Lobeiras. En este punto, a medio kilómetro del inicio de la ruta, hay que girar a la izquierda y caminar por la pista unos treinta metros, hasta que aparece a mano derecha un sendero que sube en dirección a los montes de Bolmente. Por ahí hay que seguir la caminata. A medida que el camino toma altura se nota más en la vegetación la convivencia de especies atlánticas y mediterráneas. El sendero discurre primeramente por zonas de monte bajo y viñas abandonadas en las que crecen alcornoques y madroños. Más adelante predominan el roble y el acebo. En el kilómetro 0,9 aparece una bifurcación. El ramal de la izquierda permite visitar el al lugar de As Tapadas de Vilanova, situado a 200 metros. Al cabo de cien metros, este camino pasa por las estribaciones de O Castriño, también llamado O Castro, que como indica su nombre, es un antiguo asentamiento castreño. En las proximidades del sendero se ven restos de antiguas construcciones y numerosas piedras diseminadas. En el lugar de As Tapadas de Vilanova, quedan en pie los muros de varias albarizas o colmenares tradicionales, aunque allí ya no hay colmenas. Para seguir la ruta hay que volver al cruce anterior y tomar ahora el ramal de la derecha que lleva a la aldea de Arriba, a unos 200 metros. A la entrada del lugar hay un hórreo en buen estado de conservación. Hay que girar la izquierda hasta llegar a una fuente pública y tomar un camino que empieza su izquierda. Este nuevo tramo lleva hasta el lugar de O Cardo, donde nace el manantial que surte de agua a esta fuente. Para llegar a él hay que andar unos 300 metros. Justo al lado del manantial pasa el camino que sube a O Castriño, que se encuentra a sólo cien metros de distancia. Subida al castro El camino permite acceder directamente a la base del castro. El asentamiento prehistórico estaba defendido por su parte más vulnerable -el lado noroeste- por un foso excavado en la roca. Llegar a su croa o cima no es demasiado fácil: hay que caminar por una senda de animales, casi imperceptible entre los arbustos. Sin embargo, bien merece la pena este último esfuerzo, ya que las vistas que se dominan desde su cumbre son excelentes. A la derecha se abre una bella panorámica del cañón del río Sil. En la ribera ourensana se divisan los pueblos de Rabacallos, Parada de Sil, Portela y Castro y los miradores conocidos como Balcones de Madrid. Girando un poco la vista hacia la izquierda se divisan las tierras del municipio de Sober: el mirador de Cadeiras y el campanario de su iglesia es lo primero que se ve. A continuación aparecen los pueblos de A Somoza, Os Hortos, A Cruz y Barreiros.