Ramos pide un compromiso claro a la Xunta sobre la residencia de Taboada

Carlos Cortés
Carlos Cortés MONFORTE

LEMOS

ROI FERNÁNDEZ

La fundación San Martiño dice ahora que ya tiene dinero suficiente para terminar el proyecto El alcalde tiene que elegir entre la baza segura de un asilo privado o apostar por una pública

03 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Residencia privada o residencia pública. Éste es el dilema al que se enfrenta estos días el alcalde de Taboada. José Ramos Ledo había iniciado contactos con la Xunta para que la residencia en construcción pase a manos de la administración, visto que la fundación San Martiño no quería seguir con el proyecto si no lograba más subvenciones. Sin embargo, una vez que el alcalde dejó ver su interés por explorar la posibilidad de que la residencia pasase a manos públicas, la fundación ha echado cuentas de nuevo y ahora sí admite que con las subvenciones ya disponibles puede terminar la obra y gestionar la residencia. Así que el Ayuntamiento tiene que decidir ahora si mantiene el convenio con la fundación San Martiño, lo que aseguraría que Taboada tuviese residencia de ancianos dentro de los plazos más o menos previstos. Lo que ocurre es que los responsables municipales tienen razones para pensar que el proyecto podría entrar perfectamente en el plan de construcción de 55 residencias de ancianos públicas entre este año y el que viene. Y puestos a elegir entre un establecimiento de gestión pública y uno privado, en el Ayuntamiento prefieren que sea público.