Primeras ojeadas al Paleolítico

Francisco Albo
Francisco Albo MONFORTE

LEMOS

Reportaje | Estudio de la prehistoria en el valle de Lemos Examinar la estructura de los terrenos y buscar indicios de industrias líticas son los pasos iniciales del proyecto de investigación que acaba de empezar en Monforte

22 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

ANTIGUAS TERRAZAS FLUVIALES. Los miembros del equipo científico examinan un terraplén en el que pueden aflorar materiales de aluvión depositados por las aguas del río en épocas remotas ?a campaña de prospección arqueológica iniciada esta semana en Monforte, que supone el primer paso de un proyecto previsto para varios años, comenzó con el hallazgo de unos pocos útiles paleolíticos que presentan la particularidad de ser los primeros que se encuentran en esta zona en un contexto con estratigrafía -dentro de una capa de terreno presumiblemente muy antigua-, lo que ofrece la posibilidad de determinar su edad con alguna precisión. De aquí a finales de mes, el equipo científico que trabaja en la zona, coordinado por investigadores del proyecto Atapuerca, espera hallar nuevos indicios de los posibles yacimientos prehistóricos que serán estudiados con mucha más profundidad en un futuro inmediato. El objetivo de estas primeras prospecciones no consiste únicamente en localizar herramientas paleolíticas, explica Xosé Pedro Rodríguez, uno de los responsables del equipo. «También es muy importante obtener datos sobre la estratigrafía de la zona, es decir, sobre la disposición de las diferentes capas de sedimentos y la dinámica de formación de los suelos, que nos pueden proporcionar indicios importantes acerca de la antigüedad de estos terrenos y darnos pistas sobre cómo buscar y datar los posibles asentamientos prehistóricos», dice. Las investigaciones de campo han empezado en las terrazas fluviales del Cabe, en diferentes puntos situados en los alrededores de Monforte. La búsqueda comienza en los lugares donde el aficionado José Antonio Peña ha localizado en los últimos años una importante cantidad de útiles prehistóricos. En los cortes del terreno causados por la construcción de carreteras y pistas o por otras obras pueden apreciarse con claridad las diversas capas de tierra y piedras que se fueron depositando en épocas remotas, arrastradas por las aguas del río cuando éste seguía un curso bastante diferente del actual. En estas capas se encuentran ahora los mismos cantos rodados que en tiempos primitivos se acumulaban en las orillas del río y que los hombres del Pleistoceno utilizaron para fabricar sus herramientas. Entre ellos, por lo tanto, también es posible encontrar muestras de aquellos útiles, elaborados tal vez hace miles de siglos. Limpieza Los trabajos que se han realizado en esta primera semana de investigación no pueden calificarse de ningún modo como excavaciones. Por ahora, se han limitado a limpiar de maleza estos cortes del terreno y a raspar cuidadosamente las paredes de tierra y piedra con paletas y brochas. El objetivo no es otro que estudiar las capas del terreno y descubrir, si es posible, algún que otro utensilio paleolítico que pueda aflorar en la superficie, como ya ha sucedido. Se trata tan sólo de un primer examen. Las excavaciones son un proceso mucho más lento y complicado que quedará para más adelante.