Crónica | Peregrinación de un equipo de rugby francés El grupo de deportistas galos que corren hasta Compostela para denunciar la situación de los parapléjicos están en Sarria y hoy hacen la última etapa
20 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Prácticamente reventados, pero con la satisfacción del deber casi cumplido llegaban a Sarria a última hora de la tarde de ayer los integrantes del equipo de rugby Sevignacq Vallée du Gabas que están cubriendo por relevos el camiño de Santiago desde la localidad gala de Claracq, cerca de Pau, hasta Compostela. Los motivos que hacen de esta peregrinación algo muy especial son dos: los peregrinos hacen el camino por relevos y su objetivo es despertar el interés de la sociedad por los deportistas de equipos aficionados que tienen la desgracia de sufrir graves lesiones. Los componentes de este equipo vivieron en primera persona esta tragedia cuando uno de sus jugadores más prometedores, Fabien, sufrió una lesión el 28 de enero del 2001 que le ocasionó graves daños cervicales. Ahora tienen una página en internet www.fabien-compostelle.com en la que se explica lo ocurrido, se ofrecen datos sobre la peregrinación y se solicita apoyo económico. Los quince miembros de la expedición partieron el pasado día 15 de Claracq con dirección a Bedous y hasta el momento han cubierto sin ningún tipo de problema todo el recorrido. La media de cada etapa está en 140 kilómetros y el número de relevistas es de ocho, por lo que cada uno cubre una distancia aproximada de 15 kilómetros. El preparador físico del equipo profesional del Pau, una persona en bicicleta y otros dos más en furgoneta son el apoyo de los sufridos relevistas. En el equipo se encuentran los dos presidentes del club: Maurice Martínez y Pascual Laborde y el padre de Fabien, Sylvain, que figura como corredor suplente por si hay que sustituir a algún lesionado. Los directivos del equipo se pusieron en contacto con los responsables de los conjuntos de rugby de las localidades por las que transcurriría la peregrinación. En Lugo les correspondió la tarea de prestar apoyo y dar algún relevo a los componentes del Landrús Cristo Galicia. El club que preside Anxo García se puso desde el primer momento a disposición de sus colegas franceses para hacerles lo más llevadera posible la penúltima etapa y su estancia en Sarria. Ayer fueron a recibirles a Triacastela y dos jugadores del conjunto sarriano hicieron alguno de los relevos para aliviar un poco a los franceses, que ya casi tienen 1.000 kilómetros en sus doloridas piernas. Una vez que llegaron a la villa lo primero que hicieron fue darse una reparadora y prolongada sesión de baño y masaje para quitarse el polvo y el cansancio de un duro día. Una vez que se recuperaron participaron en una recepción de las autoridades locales y fueron agasajados con una cena. El único problema es que apenas pudieron probar ninguno de los exquisitos manjares de la gastronomía sarriana. Necesitaban productos nutritivos y ligeros para recuperar el tremendo desgaste. La ilusión ya se reflejaba en sus caras. Hoy llegan a Compostela y ponen el punto final a una dura semana en la que corrieron por los que no pueden.