Madera de castaño a cubierto

Carlos Cortés
Carlos Cortés MONFORTE

LEMOS

En directo | La transformación del viejo Ayuntamiento Xosé Manuel Pavón organiza una visita a las obras del museo del vino para mostrar la complejidad de la reconstrucción de la galería de madera de la antigua casa consistorial

20 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?osé Manuel Pavón está orgulloso de cómo está quedando el futuro centro de interpretación de la Ribeira Sacra. Por eso, ayer organizó una visita guiada para los medios de comunicación por las dependencias del antiguo Ayuntamiento en la calle Comercio. El concejal de Obras confirmó los datos ya conocidos sobre financiación del proyecto y los plazos para terminarlo y explicó que tenía interés porque los monfortinos supiesen que los trabajos se están haciendo con materiales y acabados de calidad. Pavón, acompañado por el concejal José Luis Rivera, espera que no haya más retrasos y que el edificio quede listo para sus nuevos usos en el mes de noviembre. Después habrá que poner el mobiliario del museo, la cafetería-restaurante y el consejo regulador de la denominación de origen Ribeira Sacra. La compra del mobiliario es la única parte del proyecto que todavía carece de financiación. «Niso estamos traballando agora mesmo», explicó Pavón. El Gobierno local espera poder abrir el museo y el resto de las dependencias el año que viene por estas fechas. El concejal de Obras programó la visita de ayer para que las cámaras pudiesen captar la estructura de plástico cuidadosamente instalada sobre listones de madera a modo de techo sobre el patio interior. Se trata, dijo, de una medida necesaria para preservar de la lluvia y las palomas la galería de madera de castaño que trata de reproducir fielmente la que había en el antiguo Ayuntamiento, cuyo deterioro impedía aprovecharla para el nuevo edificio. La protección de plástico será retirada cuando la galería sea barnizada. El trabajo de carpintería, de la que se encarga la empresa Arxiz, de Escairón, cuesta 67.000 euros. Fuera escaleras Además, la brigada municipal que se encarga de la obra tiene ya terminada la escalera que sustituirá a la que daba acceso al primer piso de la vieja casa consistorial. De esa primera escalera no queda ya ni rastro. La dirección de obra decidió eliminarla para despejar la vista del patio. «Sen esa escaleira -explica Pavón- quen entre pola porta principal verá perfectamente case todo o patio, coa cristaleira que o separará do restaurante e o corredor que levará á Casa da Cultura». El pasillo de menos de dos metros de largo que permitirá ir del antiguo Ayuntamiento a la entrada de la Casa da Cultura está aún por construir, pero el boquete en la pared del edificio de la calle Comercio ya está abierto.