Una jornada que comenzó con nervios y acabó entre risas

LEMOS

BLANCO

En Directo | Primer día de las azafatas en el transporte escolar Los niños aceptaron con naturalidad la presencia de un acompañante y ya lo asumieron como algo habitual en su trayecto de casa al colegio

18 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Después de siete años transportando niños a los colegios en un microbús, el conductor de la empresa Portomarín Manuel López era ayer el hombre más feliz del mundo. Por fin sólo tenía que estar pendiente de conducir y podía descargar la agobiante tarea de vigilar a los niños en otra persona. La Xunta comenzó a aplicar la nueva ley de dotar a todos los autobuses escolares con una personas encargada de velar por la seguridad de los niños. En el trayecto que hace Manuel López, por varias aldeas de Sarria para llevar alumnos a los colegios de Oural y Sarria, la azafata designada fue María del Mar Teijeiro. La satisfacción que irradiaba el rostro del chófer eran nervios en el de la azafata. Quería cumplir bien con su papel y para ello no dudó en llevar una libreta para apuntar cada parada y cada niño que recogían. Su experiencia y dotes de mando como madre eran evidentes y la realidad es que fue la dueña de la situación en todo momento. Las reacciones de los viajeros del autobús tampoco se salieron del guión que se podía considerar como esperado. Los hombrecitos y mujercitas de ESO no vieron con muy buenos ojos que les impusieran una vigilante y lo hicieron notar con un comportamiento un tanto rebelde. La otra cara fueron los más jóvenes, que asumieron con naturalidad la presencia de un adulto que les prestara atención y que velara por su seguridad. Al final María del Mar sólo tuvo que hacer uso de su autoridad con un par de recomendaciones a algún despistado al que no le agradaba en exceso hacer el trayecto sentado y quieto. Los nervios iniciales se transformaron pronto en risas y relajación cuando llegó el momento de bajar del autobús e iniciar una nueva jornada escolar. Ayer la presencia de las azafatas fue la novedad, pero en pocos días ya será habitual y los niños comprenderán que tienen una nueva amiga que les acompañará todos los días al colegio y que hará que el viaje sea más seguro.