Crónica | Entierro en San Xoán de Muro Cincuenta personas asistieron al sepelio de la madre de los Dalton. Bernardino Rivas pudo participar en la ceremonia custodiado por varios agentes de la Guardia Civil
20 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?os hermanos Emilio y Bernardino Rivas García, conocidos como los Dalton, dieron ayer por la tarde el último adiós a su madre, María Edmandina García, cuyo cuerpo sin vida fue encontrado el pasado viernes en una bosque próximo a su casa después de estar desaparecida durante casi quince días. El sepelio tuvo lugar en la iglesia parroquial de San Xoán de Muro, en el municipio de Láncara. Unas cincuenta personas, entre familiares y vecinos asistieron al acto fúnebre. Entre los presentes se encontraban los hijos de la anciana. Emilio, el que últimamente estaba en casa, se situó detrás del féretro cuando el cortejo partió hacia el camposanto. Vestía traje oscuro y presentaba síntomas de gran abatimiento. Su hermano Bernardino fue al final de la comitiva, sin esposar y acompañado por tres guardias civiles. Se mostró frío en todo momento. Durante el recorrido al cementerio fumó un cigarrillo. Instantes después de que la madre fue enterrada se acercó al nicho y se arrodilló. Sobre la sepultura fue colocada una corona de flores de sus hijos y un ramo. Cinco sacerdotes asistieron a la celebración religiosa. El oferente agradeció la asistencia y también la presencia de los operarios del Concello que se encargaron del entierro. Entre los presentes se encontraba el alcalde de Láncara, Eladio Capón. Fue personal municipalel que tuvo que habilitar el nicho en el camposanto. La institución municipal también costeará los gastos del sepelio al carecer de recursos los hijos de la fallecida.