Crónica | Cena de la hostelería de Sarria Los hosteleros celebraron su gala anual en un acto que se convirtió en un homenaje al Litmar tras anunciar sus propietarios que cierra sus puertas
07 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Los hosteleros de Sarria y su comarca celebraron su cena anual, un acto al que acudieron cerca de 300 personas. Las fuerzas vivas de la comarca no se perdieron la cita y así compartieron mesa y mantel los alcaldes de Sarria, Paradela y Samos, bien escoltados por representantes de Policía Local y Guardia Civil. El acto, como suele ser habitual cuando se reúnen los representantes de un gremio que a lo largo del año está del lado de la barra en el que no se disfruta, fue muy animado y se prolongó hasta altas horas de la madrugada. La nota emotiva de la noche se produjo a los postres. La cena se celebró en el Restaurante Litmar y sus propietarios ya habían anunciado que iban a cerrar las puertas de este negocio, uno de los más emblemáticos no sólo de la villa, sino de la provincia. Los organizadores tuvieron muy en cuenta ese hecho y decidieron homenajear a los dueños del local y, a su vez, anfitriones de la gala. Lolita recibió un ramo de flores en reconocimiento a su entrega y buen hacer después de tantos años y una sonora ovación cuyos ecos seguro que recordará siempre. La ocasión era especial y requería efectos especiales, por ello Fran decidió que esta noche tenía que funcionar y brillar más que nunca el rayo láser que es santo y seña de esta discoteca. Los asistentes lo agradecieron poblando la pista de baile. Los más veteranos mostraron su buen hacer moviendo el esqueleto a unos jóvenes que no fueron capaces de darles una cumplida réplica. La resistencia de una gran parte de los bailarines quedó demostrada si se tiene en cuenta que muchos de ellos venían de disputar un durísimo partido de fútbol sala al más alto nivel.