Como si hablaras en chino

Ruth Nóvoa de Manuel
Ruth Nóvoa OURENSE

LEMOS

MIGUEL VILLAR

Reportaje | Los ourensanos se apuntan a lo exótico EL PROFESOR: HASAN MOHAMED-SALEM Más allá del inglés, el francés o el alemán, en el campus se organizan cursos, dirigidos a todos los ciudadanos, de lenguas que se salen de lo común en Occidente

25 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?ilvia es una joven ourensana que estudia Trabajo Social y que está acostumbrada a que su población familiar se incremente cada verano: desde que era una niña ha compartido el asueto estival con pequeños saharauis, siempre dos, que sus padres acogen durante algunos meses. Así, a golpe de convivencia infantil, aprendió a hablar árabe. Y cuando a principio de este curso se enteró de que la Universidad de Vigo, en la que estudia, iba a impartir un curso de este idioma no lo dudó: «Era la forma de obtener un título». La experiencia de Silvia deja claro que aprender a hablar árabe es fácil, al menos para un niño, y que la inmersión lingüística -en su caso a domicilio- es la mejor manera de familiarizarse con otra lengua. Pero no todo es tan sencillo. «Escribir es mucho más complicado», explicaba esta ourensana cinco minutos antes de entrar en el aula, por última vez el pasado cuatrimestre, para enfrentarse a un examen. Curiosidad Las treinta horas de clases (dos a la semana, de noviembre a enero) no sirven, evidentemente, para aprender un idioma pero sí para aproximarse a él. La curiosidad está detrás de la participación de muchos de los alumnos. Una decena de personas, de todas las edades y mayoritariamente ajenos a la Universidad, decidieron inscribirse en este curso. Y acabarlo, porque hubo algunos que abandonaron en el camino. La mayoría de ellos, como explica uno de sus profesores, ya habían tenido contacto con esta cultura con anterioridad, a través de la literatura o bien por experiencias en primera persona: cada vez es más habitual que los occidentales elijan países árabes para pasar sus vacaciones. También mandarín Pero la lengua en la que originalmente está escrito el Corán no es la única que, por su exotismo, ha conquistado a los ourensanos aficionados a los idiomas. Durante el pasado cuatrimestre el Centro de Lenguas de la Universidad de Vigo también ofertó en Ourense -además de los tradicionales inglés, francés o alemán- clases de chino. Se encargó de impartirlas el antropólogo César Varela. Adopción internacional Una decena de personas asistieron regularmente a sus clases. El perfil del alumno coincide en parte con el curso de árabe: ourensanos que ya tenían conocimientos del idioma y contacto con la cultura oriental por sus viajes. La presencia de padres ourensanos con hijas chinas particularizó esta oferta formativa. «Es bastante difícil plantear el aprendizaje de un idioma en treinta horas de clase», apunta Varela, para quien la complicación del mandarín reside en la fonética y en los caracteres. «La idea era tratar la cultura y obtener unas nociones básicas del lenguaje: saber cómo presentarse, cómo preguntar por una dirección...», explica el profesor, que impartirá otro curso en Ourense en los próximos meses. César Varela vivió durante cuatro años en China y trabaja en una tesis acerca de la percepción de Europa en el país.