Crónica | Problemas en los trayectos ferroviarios navideños Una usuaria que llegó ayer a Monforte desde Cataluña en el Estrella Galicia afirma que el servicio no ha dejado de empeorar en los últimos tiempos
28 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?as líneas ferroviarias que unen Galicia con Barcelona no sólo no parecen experimentar mejoras en los últimos tiempos, sino todo lo contrario. Así lo creen muchos viajeros que utilizan este servicio en las fiestas navideñas. «Un señor que trabaja en la estación de Barcelona me dijo que los usuarios gallegos tendríamos que ponernos de acuerdo para hacer una gran reclamación por lo mal que está hoy esta línea, que cada vez está peor, pero no veo cómo se podría hacer», dice una viajera residente en Cataluña -prefiere no revelar su identidad- que llegó ayer a la estación de Monforte en el Estrella Galicia para pasar las fiestas de fin de año con sus parientes de la comarca de Lemos. Uno de los principales problemas es la escasez de plazas. Pese al gran número de gallegos afincados en Cataluña que utilizan el ferrocarril para pasar los períodos vacacionales en Galicia, los convoyes que circulan en estas fechas no suelen llevar más vagones que de costumbre, con lo que las plazas se agotan con rapidez y a veces no hay forma de conseguir un billete de ida o de vuelta. Pero cuando se consigue una plaza, aparecen otros problemas. El viaje de Barcelona a Monforte durante la noche del martes al miércoles, según cuenta la referida usuaria, estuvo plagado de incomodidades. «Tuve que venir en un coche cama de los llamados marrones -por el color de la tapicería de los asientos-, que tienen bastante menos espacio que los verdes, que son más antiguos. En esos vagones apenas hay sitio para acomodar el equipaje y tuvimos que dejar muchas maletas y bolsas en el suelo, con lo que no quedaba espacio para apoyar las escaleras por las que sube a las literas. También tuvimos que pedir una escalera, porque en el departamento no la había», explica. «Además, cuando te despiertas por la mañana, las literas no se recogen, sino que las dejan en la posición de dormir hasta que el tren llega a Vigo. Así que en la última parte del viaje tienes ir sentado en las literas bajadas, con la incomodidad que eso supone», añade. La pasajera se queja también de los crecientes problemas con que se encuentran quienes desean traer su coche en tren desde Barcelona para pasar las vacaciones en Galicia. Según explica, «hace ya unos cuatro o cinco años redujeron los vagones de transporte de coches y los días en que se hacía este servicio, de manera que ya sólo funcionaba unos meses al año, más o menos entre marzo y octubre. Para reservar una plaza para tu coche tenías que llamar al menos con dos meses de adelanto, y a veces ni aun así la conseguías. Pero este año fue aún peor, porque quitaron el servicio y el año que viene dicen que tampoco lo habrá», agrega. Retrasos frecuentes A ello se suman los frecuentes retrasos. «Esta vez llegué con sólo media hora de retraso y fue una suerte, porque no es nada raro que los retrasos sean de una o de dos horas», dice la pasajera. «La gente que usa estas líneas está muy quemada y siempre se está quejando de todos estos problemas, al menos los más jóvenes, porque la gente más mayor suele tomárselo con más paciencia», añade.