SUCEDIÓ HACE 25 AÑOS
22 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.A finales de noviembre de 1980, el presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, que se hallaba en Sevilla, concedió una rueda de prensa en la que dijo que ETA iba a ser «completamente derrotada». Añadió que se mostraba optimista ante el final de la lucha contra el terrorismo, a pesar de que ese año de 1980 iba a ser el de mayor actividad de la banda y del Grapo, pues el terror había ocasionado más de cien muertos. Al mismo tiempo, la Guardia Civil rastreaba en Lérida, en busca de tres etarras. El Batallón Vasco Español, formado por ultraderechistas españoles y mercenarios franceses, seguía actuando y ya rebasaba los veinte muertos. Era el «ojo por ojo y diente por diente» que, si bien no disminuyó la actividad de ETA, estaba consiguiendo que los miembros de esta banda tomasen las mismas, o más, precauciones que las víctimas del otro lado de la frontera. A este respecto, se destituyó al jefe de Policía de Irún ( por prestar escasa colaboración para descubrir a los miembros de dicho grupo, hecho denunciado varias veces por la propia policía francesa.