Las contradicciones de Rieter

Miguel Ascón Belver
Miguel Ascón O BARCO

LEMOS

ASCÓN

Análisis | Un proyecto en transformación en A Rúa Al principio necesitaba 150 empleados y la nave ruesa debía estar lista para funcionar en octubre. Ahora sólo hacen falta 40 trabajadores y la empresa sigue en obras. Algo está cambiando

17 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?ieter Saifa tenía mucha prisa por instalarse cuando mostró su interés en A Rúa. Tanto que amenazó con irse a Ponferrada a los primeros titubeos políticos en la villa. El alcalde rues se aplicó entonces con decisión para cumplir con las exigencias de la multinacional, incluso comprometiéndose a regalar los terrenos sin asegurar los puestos de trabajo ni la permanencia a largo plazo de la empresa. En pleno escándalo por la detención del alcalde -precisamente por delitos urbanísticos relacionados con esas prisas por cumplir con Rieter- el director general de la multinacional justificaba el 21 de abril la urgencia en la presentación pública de su proyecto. En ese momento explicaba que su única preocupación era que «la nave tiene que estar para el 30 de septiembre». Hoy, 49 días después, faltan numerosos remates y ni siquiera está la maquinaria instalada. La idea, una y mil veces repetida por la empresa y por el alcalde, era que la nave comenzase a funcionar de forma experimental en octubre para surtir el pedido de Citroën a partir de enero. O las prisas eran exageradas o mucho ha cambiado la situación, porque el día 21 de octubre el director general de Rieter Saifa decía en La Voz que las obras iban según los plazos previstos. Eso lo dijo 21 días después de superarse el límite ineludible que había explicado en abril a los rueses. Empleados El número de trabajadores que necesita la nave también ha oscilado con el tiempo. De «las alrededor de unas 150 personas» que prometía el protocolo de instalación de Rieter en diciembre -se llegó a decir que la empresa podría alcanzar las 300 si firmaba un contrato con Renault para surtir al nuevo Megane- se pasó a sólo cuarenta en mayo. El propio director general de la multinacional, Ignasi Baltá, explicaba en La Voz del día 18 de ese mes los motivos de esa rebaja de casi dos tercios sobre lo prometido. «A corto plazo van a ser pocos porque las producciones van, digamos, en rampas de crecimiento que van paralelas a los precios del cliente», decía entonces por primera vez. El inicio de la selección del personal se preveía en ese momento para agosto, si bien Baltá matizaba que no había prisa porque «hay que tener en cuenta que no hay que fabricar de forma importante hasta el mes de enero». Casi tres meses después de lo previsto, no ha habido ningún movimiento para seleccionar al personal. Ahora sólo cabe preguntarse qué más sorpresas le esperan al proyecto.