Mientras tanto, el Anpa continúa en Galdín con las gestiones para poner en marcha el servicio de comedor. Cuentan ya con 65 solicitudes para el futuro servicio, sin embargo, no tienen fecha fija para ponerlo a funcionar. «Ya tenemos el boletín del gas, y falta que Sanidad haga la inspección, y lo más importante, la autorización de Educación», señaló la presidenta, Asunción Villares. La comunidad educativa de Galdín está convencida de que será «la próxima batalla que tendremos que librar». En la reunión de ayer los padres insistieron en señalar «que se está haciendo pagar a los niños una batalla política». Hubo recriminaciones hacia el PSOE y el BNG de Cervo, e incluso una madre llegó a proponer que se les pidiera explicaciones por la situación». Trabajo y familia En el colegio Rivera Casás, mientras tanto, los padres han recibido un escrito en el que tendrán que evaluar no sólo la posibilidad de contar con comedor, sino también un novedoso servicio con el que pretenden facilitar a los padres y madres de los alumnos la conciliación de la vida laboral y familiar. Se trata de posibilitar que los niños entren o salgan una hora antes o después del horario escolar, incluyendo incluso el desayuno para aquellos escolares que así lo solicitaran.