Las sospechas de una trama

Antonio Nespereira OURENSE

LEMOS

Análisis | La coyuntura política

15 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?Tiene el alcalde manía persecutoria o se urden campañas en su contra? El tercer mandato de Manuel Cabezas como alcalde está siendo el más complicado desde que en el año 1995 ganase por primera vez las elecciones. Su estrella brilla menos hoy que hace unos años y las sospechas de que pudiese abandonar el sillón principal del Concello no son nuevas. De haber ganado el PP las generales del 14 de marzo del 2004 posiblemente hubiese cedido los trastos y sucumbido a otras tentaciones políticas mayores. Pero su partido pasó a la oposición y el permanece en donde los ciudadanos le ordenaron. Eligió el camino del Senado para estar más cerca de Madrid, lo que le distanció de la escena local pese a que sigue dedicando muchas horas al Concello. Con la Xunta en manos de socialistas y nacionalistas y un PP oficial con el que no se siente identificado, su espacio se ha achicado a unos meses de que el partido celebre el congreso de sucesión de Manuel Fraga. Manuel Cabezas sonó en tiempos para ocupar altas responsabilidades en las filas populares -incluso se especuló con que podría ser unos de los sucesores del de Vilalba-, pero su posición se ha debilitado. Nunca ocultó su desgana por asumir responsabilidades orgnánicas en el sanedrín del PP y tampoco le sería fácil dado que su relación «amistosa» con el presidente provincial, José Luis Baltar ha sido siempre más formal que sincera. Ahora surgen las palabras de un ex edil, en silencio durante años, y las dudas le asaltan de nuevo. ¿Habla Gómez Barril por sí mismo o siguiendo indicaciones? Mientras no se despeja esa duda, lo que nadie niega es que hay en el PP una estrategia de cafetería. Acodados en las barras de los bares, cargos y militantes del partido predican que Cabezas se va. El dice que no. El tiempo pondrá a cada uno en su sitio.