En la recta final del verano

La Voz

LEMOS

Terra adentro La villa de Bóveda celebra sus tradicionales fiestas de San Xil, que llegan hoy a su última jornada. En Chantada se produjo un llamativo desliz toponímico

01 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Ya estamos metidos en septiembre y para la mayoría de la gente se han terminado las vacaciones. Pero consolémonos y nos dejemos llevara el tan traído y tan llevado estrés posvacacional, porque a fin de cuentas todavía no se ha terminado el verano, el tiempo sigue siendo bueno y, por supuesto, aún seguimos en el tradicional ciclo festivo propio de esta época del año. La villa de Bóveda está celebrando sus fiestas de San Xil , que comenzaron el pasado miércoles. Son horas de diversión para los mayores y, cómo no, también para los chavales, que ayer pudieron disfrutar de una animada tarde de juegos en la plaza de A Filgueira. Los festejos terminan hoy y estos serán las principales citas de la jornadas: misa y procesión a las doce y media del mediodía; dos singulares partidos de fútbol a las seis y a las siete de la tarde: solteras contra casadas en el pabellón deportivo y casados contra solteros en el campo Hermanos Somoza; y a partir de las nueve y media de la noche, gran fiesta con las orquestas Player's y Millenium y con el pinchadiscos DJ Nussom. A disfrutar. Ya estamos en el tramo final del verano, una época en la que el número de visitantes se reduce bastante en el sur lucense. No obstante, seguramente aún quedan por aquí algunso turistas que pueden llevarse una sorpresa cuando vean un curioso letrero instalado hace poco tiempo en la carretera N-540, dentro del término municipal de Chantada , muy cerca del límite del municipio de Carballedo. Y digo sorpresa porque algún automovilista foráneo quizá crea que ha sufrido un tremendo despiste al ver en un letrero el nombre del río Masma, ese curso de agua que pasa por el valle de Mondoñedo y desemboca en la ría de Foz. Es probable que tal visitante piense que se ha pasado bastante más de cuatro pueblos. Pues no: este letrero no está en la Mariña lucense, sino en la Ribeira Sacra y dice impropiamente Masma donde, claro está, debería decir Asma. El despiste de quienes fabricaron este peculiar indicador no se quedó ahí, ya que también transformaron el nombre propio Uxía en una muy improbable Auxía . Está visto que el ya largo proceso de normalización lingüística y toponímica de esta comunidad dista de haberse completado. En fin, cosas que pasan.