09 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.
San Antonio de Padua es, después de San Francisco de Asís, el más popular de los santos franciscanos. Aunque nació en Portugal, fue acaparado por Italia. Orientó su vida a predicar. Enseñó teología en Bolonia, recorrió el sur y el centro de Francia, predicó en Arlès, Montpelier, Puy, Limoges y Bourges. Reconocimiento Fue canonizado en 1232 y hasta el siglo XV el culto a San Antonio permaneció localizado en Padua, lugar en el que se edificó una magnífica basílica de cúpulas, denominada Il Santo (el santo por excelencia). La devoción del pan de San Antonio es reciente. Se lo invocaba para el salvamento de náufragos y la liberación de los prisioneros. Actualmente, se le invoca sobre todo para recuperar objetos perdidos.