Otro cambio horario de rumbo

| XAVIER LOMBARDERO |

LEMOS

DESDE EL ADARVE

28 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

A PARTIR de las 4.30 horas de la madrugada ningún local de ocio podrá permanecer abierto. Esto lo decía la Xunta hace nada a propósito de los horarios para las discotecas. Y los pubs deberían cerrar una hora y media antes, sólo en fin de semana y vísperas de festivos se concedían 60 minutos de gracia. Pero las presiones de hosteleros en época de elecciones han cambiado el panorama y, para que corra la fiesta y medre el negocio, han conseguido que durante todo el año, sea verano o invierno, rija el generoso horario del estío que tiene otros 30 minutos más para desalojar a los celebrantes. Y todo se presenta bajo la bendición del consenso, y con buenas intenciones sobre un «ocio sin perjudicados». La nota discordante es de los propietarios de discotecas que critican el abuso horario de los pubs y los señalan como los causantes de ruidos y molestas movidas para los vecinos. El presidente de los hosteleros gallegos quiere apertura libre las 24 horas del día «como en el Reino Unido». Se olvida mencionar que la concentración de garitos es infinitamente menor que aquí y el rigor no tiene parangón. Nadie quiere ver la realidad: Muchos concellos pasan de exigir el cumplimiento de cualquier norma, que los chavales prefieren la libertad horaria y la calidad etílica del botellón, y que de dos millones y pico de gallegos, 300.000 tienen problemas de alcoholismo, una de las tasas más altas de Europa. De los accidentes de tráfico a altas horas, ni hablamos. Un despropósito.