Los ediles de Sarria cierran la semana con una sesión plácida

LEMOS

El pleno de ayer fue el tercero que celebraron en cinco días Aprobaron varias ayudas a sociedades y la compra de la Casa de Ulloa, en la rúa Maior

27 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Los concejales sarrianos cerraron en la mañana de ayer la intensa semana en la que tuvieron que participar en tres sesiones plenarias. El hastío se dejó notar y entre que el orden del día incluía muchos puntos en los que sólo había que votar y que las ganas de debatir no eran muchas, en apenas 90 minutos finalizó una sesión plácida, algo casi inimaginable en Sarria. A pesar de todo a punto estuvo de saltar la chispa en algunos puntos del orden del día que a primera vista no parecían polémicos. La primera discusi ón fue en la aprobación del estudio de detalle de dos edificios que una empresa va a construir en A Outarela. Los socialistas se quejaron de no tener datos del plan especial diseñado para esta zona y comentaron que algunos constructores sí lo conocían y el alcalde replicó que el documento no estaba aprobado, pero que en todo caso respetaba casi fielmente el que ya se conocía y que por tanto era normal que los promotores estuvieran actuando en consecuencia. Desde el PP apuntaron que ese proyecto era un lujo para Sarria y que una vez acabadas las obras serían la envidia de la villa. El segundo punto candente -aunque fue un tormenta en un vaso de agua comparado con lo que es habitual- fue el proyecto de equipamiento y mejora del cruce de Catro Camiños. El edil del BNG, José Luis Castro, no se anduvo por las ramas para definirlo como «unha locura», para explicar que «por unha banda é malo por suprimir aparcamentos e tamén obligará os vehículos pesados a facer maniobras, mentras que os transportes especiales non pasarán». José Antonio García rechazó ambas cuestiones y afirmó que los camiones pasarían sin problemas y los aparcamientos no se reducirían. «Supoño que os técnicos de Política Territorial que fixeron o proxecto saben máis ca nos e polo tanto non podemos dicir nada ata o momento en que finalice a súa construcción». El concejal del PSOE, Miguel Ángel Fernández intervino en el debate para apoyar a su compañero del BNG. «Ademais de que creemos que os camións van a ter dificultades, estannos a dicir que teñen informes de técnicos e non mostran ningún, sobre todo da Garda Civil de Tráfico ou da propia Policía Local». Fernando Carlos Rodríguez tomó la palabra para alabar la calidad del proyecto y defender su viabilidad. «Además de ser una gran obra para Sarria que cambiará la imagen de la villa, el proyecto cuenta con todos los informes para ser viable». El último punto en el que hubo debate fue el referido a la mejora de colectores generales de agua. Grupo de gobierno y PP alabaron los beneficios que un proyecto de más de 700.000 euros traerá a todo el municipio, mientras que desde el bando del PSOE se dio por bueno, no sin apostillar que era una deuda que la administración tenían pendiente con Sarria. En ruegos y preguntas el BNG solicitó al equipo de gobierno que las piscinas se abrieran cuanto antes y que se vigilara la recogida de basuras, de lo que el alcalde tomó nota. El PSOE preguntó si la Diputación había informado al Concello de los actos de la semana de estudios históricos sobre el camiño, a lo que García manifestó que no tenía constancia y que lo iba a comprobar. Los ediles aprobaron un punto por vía de urgencia para arreglos en caminos de Vilamaior, Lavandeira, Guitián, Montegrande, Caritel, Traslodeiro, San Breixo, Nespereira, Marco da Matanza y Vilagudín.