Análisis | Conflicto por la telefonía móvil Telefónica recurre la ordenanza de Chantada sobre antenas radioeléctricas para evitar el desmantelamiento de la estación que tiene en la parroquia de Adá
24 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?a antena que telefónica tiene instalada y en funcionamiento en la parroquia chantadina de Adá carece de licencia municipal, vulnera la ordenanza local sobre emisiones radioeléctricas y está formalmente denunciada por uno de los residentes en la aldea de Erosa, en la que está enclavada. Todos estos datos han sido constatados por la Xunta, el Ayuntamiento de Chantada y el Valedor do Pobo. Y sin embargo, casi un año y medio después de que fuese presentada la denuncia la antena sigue en pie. El asunto todavía puede tardar mucho tiempo en resolverse, porque Telefónica está dispuesta a recurrir a todos los instrumentos legales a su alcance para evitar la desconexión de la torreta. ¿En qué se basa la denuncia contra Telefónica? Manuel Martull pidió al Ayuntamiento en enero del 2004 una orden de retirada. Aseguraba que contravenía la Lei do Solo entonces vigente. Pero además, la antena de Erosa vulnera claramente la ordenanza municipal sobre torretas de telefonía móvil, porque está a 60 metros de las casas más cercanas, cuando esta normativa local establece un perímetro de protección de 250 metros. Además, Telefónica sólo pidió licencia municipal para su antena un mes después de que la denuncia vecinal llegase al Ayuntamiento. ¿Qué alega la empresa? Telefónica se defendió atacando. La empresa tiene recurrida la ordenanza municipal sobre antenas de Chantada. El Ayuntamiento aún no ha respondido a ese recurso. En el caso de que se lo rechacen, la compañía dejará la vía administrativa para plantear un recurso contencioso ante el Tribunal Superior de Galicia. Su resolución puede demorarse todavía durante unos cuantos años más. ¿Por qué no actúa ya el Ayuntamiento? El alcalde acaba de encargar un informe técnico sobre la antena y su situación. La Consellería de Política territorial confirmó hace poco en un escrito dirigido al vecino que presentó la primera denuncia que la última decisión le corresponde tomarla al alcalde. El dilema de los responsables municipales es determinar si el recurso de Telefónica contra la ordenanza municipal obliga o no a dejar esta norma en suspenso. Si resulta que la ordenanza es aplicable, tendrá que ordenar el desmantelamiento de la antena. En caso contrario, tendría que aplicar la Lei do Solo. Y sucede que la versión actual de esta ley gallega no es la misma a la que echó mano Manuel Martull para justificar su denuncia. Después de la reforma del año pasado es mucho más permisiva con las estaciones de reemisoras telefonía móvil. Ahora ya no establece restricción alguna de distancias, ni dentro ni fuera de zonas pobladas. Él único límite se lo pone a la superficie edificada, que no puede superar los 25 metros cuadrados. La antena que Telefónica tiene en Erosa no pasa de esa marca límite.