Crónica | Prevención de toxicomanías Carmen Avendaño, creadora de la asociación Érguete, habló de drogodependencias y educación con los alumnos y profesores del instituto monfortino Daviña Rey
20 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?a presidenta y fundadora de la asociación Érguete ya estuvo anteriormente en el instituto Daviña Rey, donde hace siete años habló sobre su larga lucha contra el narcotráfico y las drogodepencias. Ahora que su figura ha cobrado más celebridad gracias a la película Heroína , Carmen Avendaño ha vuelto a este centro para charlar con una nueva generación de alumnos que, según su punto de vista, están tan expuestos a estos problemas como sus hermanos mayores. Ante un salón de actos abarrotado, dijo que la represión policial por sí sola no podrá acabar con el tráfico de estupefacientes y la drogadicción. «Las drogas han existido siempre y seguirán existiendo, esa tentación siempre estará ahí. Este problema sólo se puede solucionar desde la educación», dijo. Pero, según su punto de vista, las políticas de prevención aplicadas hasta ahora en España han fallado. «Después de tantos años no tendría que haber nadie de vuestra edad que no estuviese informado sobre el daño que puede hacer las drogas, pero por desgracia es así», señaló. Para Avendaño, el fallo no está sólo en las administraciones, que en su opinión no han sabido articular un sistema de prevención tan eficiente como el que se aplica en Canadá y otros países. «También dentro de muchas familias sigue siendo un tabú hablar de las drogas, como lo es hablar de la sexualidad, y por eso sigue habiendo muchas adolescentes embarazadas», apuntó. En el prolongado coloquio con alumnos y profesores, insistió en que lo más importante es que los adolescentes sepan con claridad en qué consisten las drogas y qué efectos pueden causar en su organismo y su mente. «Hay que hablar de estas cosas sin moralina y sin alarmismo, explicando claramente lo que hay», dijo. Según su criterio, «el problema es que muchos chavales, cuando se inician en el consumo, se creen que van a dominar las drogas. Se lo toman como un reto y dicen que lo pueden dejar cuando quieran, pero con las drogas se pierde el sentido de la realidad y con esas excusas pretenden justificar los cambios que la adicción provoca en su personalidad». Carmen Avendaño habló con detenimiento sobre los efectos del hachís y la marihuana, la heroína y la cocaína, precisando que tienen diferentes grados de nocividad y que no enganchan con la misma rapidez. Con respecto a las llamadas drogas blandas, aseguró sin embargo no haber conocido a ningún adicto a la heroína o la cocaína que no hubiese empezado abusando del hachís. Y también de la bebida. Porque la cuestión del consumo juvenil de alcohol y los accidentes de tráfico asociados a él ocupó una buena parte de la charla. A este respecto, un alumno sugirió que tomar dos o tres copas los fines de semana no tiene por qué arruinar la salud. «No tienes por qué volverte alcohólico, pero eso tampoco te va a beneficiar», respondió Avendaño. «Lo que pasa es que hoy está muy asumido que para divertise hay que entonarse . Me parece que los jóvenes sois un poco tímidos y la bebida os sirve para desinhibiros, pero tenéis que daros cuenta de que es posible divertirse sin alcohol», añadió. No obstante, consciente de que no todos están dispuestos a seguir tales consejos, recomendó tener cuidado en no mezclar alcohol y conducción: «Si salís de copas, organizaos para que el vaya a llevar el coche no beba, y si no coged un taxi». El coloquio discurrió en un tono a veces bastante desenfadado, sobre todo cuando algunos alumnos preguntaron a Carmen Avendaño si el tabaco o la heroína pueden causar impotencia sexual. En cuanto al primero, la presidenta de Érguete dijo que como ex fumadora podía afirmar que no, «aunque desde luego que es muy malo para otras cosas». En cuanto a la segunda, dijo que «no sólo causa impotencia a los hombres, sino también problemas hormonales enormes a las mujeres».