Constructores contra el feísmo

Luis Díaz
Luis Díaz MONFORTE

LEMOS

ROI FERNÁNDEZ

Crónica | El diseño del Monforte del futuro Promotores y técnicos aportan sugerencias al plan de urbanismo para mejorar el diseño de las viviendas. Una de sus propuestas es unificar los criterios para el cierre de terrazas

06 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Que los constructores reclamen a un ayuntamiento mayor definición en la lucha contra el denominado feísmo urbanístico no es lo más habitual. Sin embargo, en Monforte se acaba de dar esta circunstancia excepcional. Promotores y técnicos consiguieron el pasado martes, tras una reunión con el alcalde, un mayor compromiso del gobierno local para que el Plan General de Ordenación Municipal -en fase de redacción- se preocupe también por la calidad del diseño de las edificaciones. «Monforte, por desgracia, cuenta con bastante feísmo, se ha hecho vivienda de cualquier manera», diagnostica Manuel Sánchez, miembro de la delegación local de la Asociación Provincial de Empresarios de la Construcción e interlocutor del alcalde en los ajustes de la propuesta de plan urbanístico. Según su criterio, el deterioro del paisaje urbano no se debe solamente a la picardía o al desconocimiento de algunos promotores y particulares. El problema, sostine, «es que Monforte tenía unas normas subsidiarias poco precisas». En la asociación no renuncian a la autocrítica a la hora de hacer balance de los últimos años. «Ni el ayuntamiento ni los constructores fuimos lo suficientemente sensibles». A partir de esta premisa, ambas partes retocaron el plan de urbanismo para evitar en el futuro las secuelas del «café para todos» que propugnaban anteriores normas. Ahora que tanto se habla de potencial turístico, los constructores apuestan también por un Monforte más atractivo. Pero una ciudad acorde con las aspiraciones de capitalidad de la Ribeira Sacra no se perfila sólo retocando alturas y volúmenes edificables en el plan de urbanismo. Hay que cuidar otros muchos detalles por los que comienzan a preocuparse los propios promotores. «La gente no sabe que las terrazas no se pueden cerrar así por las buenas, pero lo peor es que cada uno lo hace de una manera diferente», explica Manuel Sánchez a modo de ejemplo. Desde su punto de vista, uno de los retos del nuevo plan urbanístico local será precisamente adecuar la calidad del diseño de las viviendas a una calidad constructiva que, en líneas generales, cataloga de muy buena.