Crónica | Comparecencia del líder del PSOE en el juzgado El alcalde se mostró «encantado de poder falar despois de tres anos» y convencido de que el proceso no prosperará, valoración que no comparte la acusación particular
27 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?l alcalde de O Carballiño, y futuro candidato del PSOE para las autonómicas, acudía ayer al juzgado. Mas esta vez no lo hacía con la relajación y la adrenalina de la política a flor de piel -esa que demuestra cada vez que conduce a sus huestes a elegir a los diputados comarcales de turno-, sino más bien con una tranquilidad estudiada y una sonrisa inusual en sus comparecencias. Lo que es un punto a su favor, ya que no deja de ser un jaleo que te citen como imputado para declarar por los supuestos delitos de acoso moral, prevaricación y falsedad. Como si un remedo de Fraga se tratase, Pachi Vázquez llegó diez minutos antes de la hora a la que estaba citado para declarar. Rechazó hacer algún tipo de declaraciones y accedió al juzgado con una carpeta del Concello con documentación. A los pocos minutos salía del edificio y, al ser requerido para que hiciese declaraciones, aseguraba que «non hai nada que decir. Está xa todo dito», para aclarar después que no tenía que comparecer ante el juez hasta las 11.30 horas. Para hacer tiempo, el alcalde se dirigió, en compañía del director de la emisora municipal, al parque cercano. Vázquez aprovechó para ver cómo se desarrollan los trabajos bajo la responsabilidad de la escuela taller Arenteiro y para tomar un café con los directores de este proyecto en el restaurante O Pote. El móvil del alcalde se deja sentir y reclama su atención mientras éste departe con sus compañeros de café. Tras una breve conversación aparece el abogado del político. Más carpetas con documentación -eso sí, de color rojo para que no desentone con la imagen de marca del partido- y tranquilidad en el frente. «O Virxiniano» Casualidades de la vida. Mientras Váquez, cuya pasión confesada son los caballos, departe con su abogado y los responsables de la escuela taller, en la TVG concluye el episodio diario de Bonanza y empieza el de O Virxiniano, con sus carátulas de presentación de aquellas lejanas décadas del siglo pasado -todo un lujo: dos de vaqueros de la más rabiosa actualidad en la telegaita-. A las 11.30 el alcalde entra en el juzgado. 11.35: se oye a una funcionaria -«venga, vamos entrando que esto estaba para las 11 y van a ser las 12 menos veinte»-. Tres horas después sale el alcalde con la sonrisa puesta y cara de satisfacción: «Estou absolutamente convencido de que isto queda todo completamente arreglado e que queda todo aclarado». Para Juan Salgado, el abogado de la denunciante, Raquel Carreiro, todo sigue igual: «Excudouse no secretario e no resto do personal para non respostar e non aclarou nada nin respostou ó que se lle preguntaba, só diu evasivas. Imos seguir solicitando probas para completar o expediente».