Crónica | 74 aniversario de la II República Esta asociación se creó el 27 de diciembre de 1931. José Páramo fue el primer presidente y los socios pagaban entre 50 céntimos y 10 pesetas de cuota
13 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Con domicilio social en la Avenida República sin número -hoy Calvo Sotelo número 24- y en el mismo edificio donde estuvo hasta el año 1931 la sociedad recreativa La Unión y a partir de aquel año la también constituida sociedad recreativa Círculo Sarriano (por una escisión de La Unión) se constituyó el 27 de diciembre la denominada Asociación Centro Republicano del Partido Judicial de Sarria, según datos que figuran en el archivo histórico comarcal. El 13 de diciembre se había aprobado su reglamento y la junta directiva provisional. El 28 de agosto de 1932, con la asistencia de delegados parroquiales, se eligió la junta directiva de modo definitivo. La asociación se denominaba a sí misma de carácter cívico, social y agrario. José Páramo Losada fue su primer presidente, Julio González Teijeiro el vicepresidente, Pedro García Arcas de secretario, Dalmiro González Zaera de tesorero y Manuel Maceda de vicetesorero. Casiano Pérez Batallón, Vicente Páramo Losada, Manuel Pardo y Dositeo Piñeiro eran los vocales. Los socios pagaban una cuota entre 50 céntimos y 10 pesetas, cada uno según sus posibilidades económicas, y tenían derecho a ser electores y elegibles para todos los cargos sociales y utilizar todos los servicios del domicilio social. También disponían de asistencia médica y jurídico administrativa gratuita, así como enseñanzas agropecuarias. Los fines de la asociación son la defensa de la República sus leyes e instituciones y la defensa de los intereses económicos y sociales de la Región Gallega, así como el fomento de la cultura y la riqueza agropecuaria. El centro no está en principio adherido a ningún partido político, aún cuando declara su conformidad con la Federación Republicana Gallega (ORGA), en cuanto esta tiene por objeto sus mismos fines y en especial a la figura de su líder, Casares Quiroga. El centro conmemorará efemérides de especial significación como el 14 de abril y el 17 de febrero. Su mayor actividad coincide con las vísperas de elecciones. En 1932 recibe la visita del galleguista Castelao, lo que supone un gran acontecimiento para sus socios. El 29 de enero de 1933 se celebrará la asamblea general del Partido Republicano Gallego (ORGA) -al que ya está vinculado el Centro republicano- del distrito de Sarria para tratar asuntos de referentes a organización y funcionamiento. La directiva, luego de presentar la dimisión, queda constituida de la siguiente manera: José Páramo (presidente), Jesús Ferreiro (vicepresidente), Pedro García (secretario), Antonio G. Macía (vicesecretario), Julio G. Teijeiro (tesorero), Manuel Maceda, Manuel Pardo y Ricardo Núñez (vocales). A esta reunión asisten representantes de todos los comités municipales y parroquiales que pertenecen al partido. A partir del 6 de febrero de 1933 el centro administrará y editará un órgano o periódico denominado Loita, cuyo primer número se decanta a favor del Estatuto de Autonomía de Galicia. El periódico tendrá una gran difusión en todo el partido judicial. Se publica los días 6 y 20 de cada mes al precio de 10 céntimos. Cuenta con un buen número de colaboradores foráneos entre los que destaca Villar Ponte y locales como Ricardo Núñez, Eladio López Muñiz, Pedro Camarero, Pedro García, Vicente Páramo, Manuel Durán (presidente de la agrupación socialista). El director es el delegado de la junta directiva del centro, Antonio Páramo . Disolución En abril de 1934 se disolverá este centro republicano al integrarse la ORGA en el nuevo partido de Izquierda republicana liderado por Manuel Azaña, cuyo domicilio social pasará a estar en la calle Diego Pazos número 48 (antigua casa de la Pega). Los republicanos prosélitos de ciertos partidos minoritarios se sintieron representantes de unos principios de organización social y de una moral pública incompatible con los principios monárquicos. Al ser reducidas sus posibilidades de intervenir decisivamente en política fueron creando casinos, círculos y centros republicanos desde el año 1895 para mantener una relación habitual entre correlegionarios. Estas asociaciones, entre las que se encuentra el Centro Republicano de Sarria, fueron al tiempo que lugares de discusión política, sociedades recreativas en donde se celebraban banquetes y efemérides de especial significación.