Terra adentro Las cenas organizadas por el Parador de Monforte y por la Asociación de Artesáns tuvieron gran aceptación y completaron el aforo
28 mar 2005 . Actualizado a las 07:00 h.A pesar de los chaparrones que cayeron sobre Monforte el pasado sábado, la tercera edición de la Feira Medieval atrajo a una considerable cantidad de visitantes. No hay duda de que en la ciudad del Cabe lo medieval gusta y está de moda. Mercaderes, arqueros, cetreros, comediantes... No faltó de nada. Tan animado como lo estuvieron durante el día las calles del casco viejo lo estuvieron también las dos cenas medievales que pusieron término a la histórica jornada. Vestiduras de época Ahora bien, en ambos ágapes -celebrados de forma simultánea- se notaba una clara diferencia y puedo asegurarlo porque estuve en las dos cenas. En la que celebró en el antiguo palacio condal -pese al medieval entorno proporcionado por el conjunto monumental de San Vicente-, la mayoría de los comensales lucían unos atuendos de un estilo más propio de comienzos del siglo XXI que de los remotos siglos del Medievo. No ocurrió lo mismo en la cena celebrada en el Parque dos Condes, donde la indumentaria de época tuvo un importante papel. Incluso algunos miembros del grupo municipal de gobierno animaron al pueblo adoptando vestimentas medievales (o algo así). Fue el caso de los ediles Alicia Cadarso , Laura Fernández y José Tomé . En un lugar donde los gobernantes están tan dispuestos a vestirse de drag queens como de caballeros o damas del Medievo -según se tercie-, los vecinos podrán quejarse de cualquier cosa, menos de que les faltan ocasiones de divertirse. Pero no dejaré de hablar de esta esta historia sin poner una objeción: en ambas cenas se comió al estilo moderno, con cuchillo y tenedor, unos instrumentos que en la Edad Media no se conocían ni se usaban. Pero en fin, tampoco hay que caer en el fundamentalismo. Paladines de la alquitara Hablando de caballeros, damas y solemnes ceremonias, he de recordar que el pasado domingo se incrementaron una vez más las muy nutridas filas de los caballeros y damas de la Serenísima Orde da Alquitara de Portomarín. Los conselleiros Alberto Núñez Feijoo y Xosé Manuel Barreiro formaron parte del nuevo contingente de miembros. Por cierto, un día de éstos habrá que preguntar al alcalde Eloy Rodríguez cuántos integrantes tiene a día de hoy esta orden. A estas alturas ya debe de ser todo un ejército invencible.