En directo | Segundo día de caos en Lugo debido a la nieve y el hielo Atravesar en coche desde Acea de Olga hasta la salida de la ciudad, por la avenida de As Américas, resultó una odisea de media hora plagada de patinazos. En casi todas las calles hubo grandes dificultades
04 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?a noche anterior, Ana Otero, la portavoz de la concejalía de Protección había solicitado a la ciudadanía que por la mañana no saliese en coche a la calle salvo que fuese con cadenas. Servidor desoyó a la eficiente agente y tardó en llegar desde Acea de Olga a la Fonte dos Ranchos 30 minutos, en la franja horaria comprendida entre las 9.05 y las 9.35 horas de la mañana. La subida de Alfonso X no representó complicaciones a diferencia del día anterior. Los problemas se iniciaron en la ronda de Fingoi en dirección al pabellón de los deportes. La calzada estaba completamente cubierta de una capa compacta de hielo y nieve. Evidentemente tocar el freno suponía irse en plancha sin rumbo fijo. Eso fue lo que le pasó a algunos conductores que quisieron parar en el semáforo del cruce con Pintor Corredoira y Magoi. Sus coches acabaron empotrados contra el bordillo. La avenida República Argentina se aparecía a la que bordea al Kremlin. Pasar la primera de las curvas antes de llegar al semáforo del cruce de la calle Santiago era como jugar a la lotería. Al menos cuatro automovilistas no lo consiguieron. Sus vehículos quedaron atravesados. Fue el momento más idóneo para recordar los consejos de quedarse en casa. Ya era tarde. Otra dificultad terrible que se presentaba, superadas las primeras, era salvar la gran plancha de hielo en una de las bajadas de la ronda de O Carme, poco después del paso elevado sobre la Calzada da Ponte. La retención de vehículos era considerable. Ver al taxista Leovigildo parar su coche, bajar y echar un ojo no era buena señal pero ya no quedaba más remedio que tirar para delante. A lo hecho, pecho. Si el veterano taxista pasa, yo también. Adelante. Unos ligeros bandazos. Temo lo peor pero, al final... ¡prueba superada! La subida hacia la Fonte dos Ranchos, donde un miembro de Protección Civil echaba sal a mano en las aceras, no fue problemática. Pasar la avenida de As Américas ya no fue tan fácil. Un camión se había atravesado y un automovilista espabilado que salió con toda alegría de Carlos Pimentel acabó empotrándose contra unos coches aparcados y estuvo a punto de llevarse por delante a un peatón. Las complicaciones para subir hacia la avenida Breogán eran evidentes. Varios vehículos estaban atravesados. La mejor opción era irse por la N-VI por la que la circulación era prácticamente normal, lo mismo que por la autovía. Los medios En todo el trayecto no apareció ningún policía local ni tampoco ningún vehículo depositando sal donde las placas de hielo eran mayores. En el Concello informaron de que hubo gran coordinación entre los trabajadores de Urbaser, Protección Civil y la Policía Local. Destacaron, a su vez, que la Subdelegación del Gobierno gestionó una pala que actuó en zonas como, por ejemplo, Magoi o la Volta da Viña, entre otras. En la mayoría de las calles hubo problemas. Volvieron a producirse algunos atascos y algunas líneas de autobuses no funcionaron en las primeras horas.