La «herba dos ensalmos» está rodeada de numerosas leyendas

La Voz

LEMOS

?l margen de su uso medicinal, la verbena siempre estuvo rodeada de leyendas. En la Antigüedad se la vinculaba al verbenarius , figura que los romanos empleaban como auspicio en las negociaciones de paz. Romanos y egipcios la utilizaban como amuleto. Su nombre gallego, herba dos ensalmos , alude a este supuesto carácter mágico. Según un antiguo manuscrito bretón, trae el amor al que la recoge en la noche de San Juan realizando el siguiente conjuro. Tres viernes seguidos hay que colocarse ante la plantay dar tres vueltas en torno a ella caminando hacia atrás. Después se bendice con la mano izquierda y se dice: «O pega verbena, o pega, o pega, Lucía verbena, Lucía, o Luna, Luna». Después se pulveriza la planta diciendo: «Yo te conjuro en nombre de Venus y Cupido, del Sol y de la Luna, que aquella de tí que yo tocare no pueda amar a nadie más y que me ame a mí como a sí misma». Aún falta tocar a la chica en cuestión y decir en latín: «Audi filia (aquí el nombre de ella) et inclina aurem tuam et oblivescere populum tuum et domum patris e sequere me».