La Ribeira Sacra concentra la mitad de las aldeas abandonadas de Lugo

Luis Díaz
Luis Díaz MONFORTE

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

Un censo de la Xunta sitúa 46 núcleos deshabitados en 7 municipios del sur de la provincia Los ayuntamientos de la denominación vinícola suman un tercio de los pueblos vacíos de Galicia

25 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Lo llaman ya el desierto verde. El mundo rural del interior de Galicia se despuebla lenta pero inexorablemente. Los datos de la Xunta son concluyentes: en Galicia existen 261 aldeas abandonadas y 227 están repartidas entre Lugo y Ourense. De las 104 que corresponden a la provincia lucense, casi la mitad se encuentran en siete municipios de la Ribeira Sacra. Según la dirección xeral de Planificación e Desenvolvemento Rural, Carballedo, Pantón, A Pobra, Quiroga, Ribas do Sil, Sober y Taboada reúnen 46 núcleos de población deshabitados. La cifra procede del censo elaborado a través del proyecto Aldeas Abandonadas, que acometieron en el 2001 las fundaciones comarcales con el objetivo de crear una base de datos útil «para a posterior toma de decisións». Sober se lleva la palma, sorprendentemente, en el escalafón del despoblamiento rural en la Ribeira Sacra. El informe de la Xunta le asigna 12 aldeas abandonadas, aunque la alcaldesa no está muy de acuerdo con estos datos. «Muchos pueblos sólo están vacíos temporalmente, porque hay casas que se utilizan como segunda vivienda los fines de semana o en vacaciones. Si no se tiene en cuenta este uso, también estarán deshabitados bastantes lugares de O Grove», opina Raquel Arias. Muchas ausencias Los datos oficiales pueden ser discutibles en alguno de los casos, pero aún están lejos de reflejar la magnitud del problema. Chantada, que no figura en la lista, también tiene núcleos deshabitados, como Muiñovedro, en Nogueira. Del mismo modo, en el censo se echan en falta muchas aldeas que llevan abandonadas varios años, como Fuluxento o en A Pobra, o Erbedeiro, en Carballedo. Del otro lado del Sil, el panorama no es mucho más halagüeño. Manzaneda, Pobra de Trives, Castro Caldelas, A Peroxa, A Teixeira y Parada do Sil, municipios ourensanos adscritos a la denominación de origen Ribeira Sacra -principal referente de las fronteras de la Ribeira Sacra- reúnen otras 45 aldeas abandonadas. El conjunto de municipios que integran la denominación de origen vitivinícola suma 91 núcleos de población deshabitados, lo que supone algo más de un tercio de los que se contabilizan en toda Galicia. Mientras se dilucidan las decisiones políticas que justificaron el censo de aldeas abandonadas, las soluciones llegan de la mano de un modelo alternativo de turismo cada vez más incipiente. A Míllara, uno de los parajes más sugerentes del Miño a su paso por Pantón, revive de la mano de un grupo de amigos de A Coruña que compraron el pueblo entero. En este mismo municipio, cuyo censo pierde cien habitantes cada año, se empadronaron en poco tiempo 15 ingleses. El desierto verde puede ser un paraíso, si lo permiten los incendios forestales.