El tráfico

JULIO PADILLA

LEMOS

LA TRIBUNA | O |

21 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

ESTOS DÍAS es tema de conversación y debate en Monforte la remodelación del tráfico. Y el edil encargado, señor Tomé, ha recordado lo obvio. Que él es el concejal de Tráfico y que como tal tiene las facultades que tiene, recordatorio que supongo que tendrá algún destinatario, aunque desconozco quién puede ser. Como vecino me sorprende conocer alguna de las alternativas que se barajan, porque la configuración de las poblaciones condiciona el tráfico, de tal suerte que si las opciones nunca son ilimitadas, aún resultan más restringidas cuando las vías urbanas carecen de itinerarios distintos para efectuar los recorridos básicos. Las intervenciones, por llamarlas de alguna manera caprichosas, terminan suponiendo recorridos más incómodos, mayor saturación y lentitud, demandando más regulación. La regulación del tráfico es un tema muy complejo -alguien ha propuesto incluso que hubiera una ingeniería especializada en esos temas-. Por eso precisa una reflexión y estudios solventes y es incompatible con decisiones precipitadas o caprichosas. Francamente, las cosas que se vienen oyendo inquietan. Inquieta que se haya pensado en modificar la dirección de la calle Huertas o en invertir la del puente viejo. Y sorprende más desconocer a qué obedecen tales veleidades organizativas, pues no se adivina la bondad potencial de esas decisiones en estudio, que por cierto no despiertan en los vecinos más que rechazo y oposición. Explíquese con solvencia lo que se pretende, las razones a que obedece y la validez de las soluciones que se ofrecen. Y ejérzanse luego las facultades pertinentes por quien las ostenta en la inteligencia de que en democracia se decide y se responde de ello. Sin olvidar que como ya decía hace siglos Epicteto «lo más insufrible para el hombre razonable es lo que carece de razón». Pues eso.