En Ribas Pequenas está uno de los pocos molinos activos de la zona Los propietarios del edificio siguen cobrando la maquía por moler grano, a la usanza tradicional
05 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?l molino de O Maseda, situado en Ribas Pequenas, en el municipio de Bóveda, es uno de los pocos que continúan activos en la comarca de Lemos. Actualmente sólo muele cada quince días, pero en sus mejores tiempos funcionaba todos los días de la semana, excepto los domingos, según reza un antiguo letrero que aún puede verse en su interior. Su propietario es Manuel Pérez, de 82 años, aunque es su hijo quien se hace cargo hoy de las labores de molienda. Situado a orillas del río Mao, el molino es utilizado no sólo por sus dueños, sino también por los vecinos de la zona que requieren sus servicios. En su interior alberga dos piedras o molinos que funcionan de forma independiente. Sólo uno de ellos tiene peneira -la criba que separa la harina del salvado- y es éste el que se emplea para el consumo doméstico y el de los vecinos. El otro, al carecer de esta pieza, se utiliza sólo para moler el grano destinado a los animales. El trigo, el maíz y el centeno son los cereales que pasan habitualmente por estas ruedas. Curiosamente, el pago por la utilización del molino de O Maseda se rige por el antiguo sistema de antaño: la maquía. De cada ferrado de grano que se lleva a moler -sobre 11,5 kilos cada ferrado-, un kilo le corresponde a los propietarios. El estado de conservación del molino es excelente y en su interior se guardan todos los elementos típicos de esta pequeña industria artesanal, hoy en vías de desaparición, por lo que ofrece un elevado interés etnográfico. El propietario pica a mano las ruedas -con un pico similar al de los canteros- para hacerlas más abrasivas cuando el uso las ha pulido en exceso. Para levantar las piedras usa el aparejo tradicional conocido como burro.