LA DEMANDA| Posibilidades para todas las profesiones

La Voz

LEMOS

?l abanico de ocupaciones a las que se puede acceder es muy amplio, tanto en profesiones como en oficios. Hay algunas de elevada demanda que son curiosas. Un ejemplo: en el periodo de referencia firmaron contratos 303 músicos, cantantes y bailarines; hubo otros 274 de matarifes; 257 de deportistas; 208 más correspondieron a bomberos; 123 a capitanes y oficiales de puente; 83 a guías y azafatas de tierra. En la larga lista figuran, por ejemplo, 55 contratos a costureras y de bordadoras a mano; 72 peones de la caza y de la pesca; 45 empleadas del hogar. Posiblemente en este colectivo el número de ellos peca de reducido en función del número de trabajadores, sobre todo mujeres, que cuentan con un hueco en el mercado laboral y que en muchas ocasiones y en el mejor de los casos se pagan ellas mismas el seguro de autónomos. Hubo demanda en el periodo de referencia de buzos, de mayordomos, de cobradores de facturas, lectores de contadores e incluso de limpiabotas, un oficio a extinguir. Resulta curioso encontrar con el mismo número de contratos a empleados de pompas fúnebres que a profesores de universidad, 14, cada uno; o a barrenderos y asimilados con sastres, modistos y sombrereros. También es significativo que para puestos como patólogos, ingenieros geógrafos, marineros de cubierta de barco o físicos y astrónomos sólo hubiera un contrato en 12 meses.