?l técnico del Brollón, Sousa, abandonó el cargo, después de que la junta directiva le aceptara la dimisión que presentó el domingo en los vestuarios del campo de Os Medos, después del 0-4 que le endosó el Burela. Este adiós, un tanto sorprendente, llega por razones personales del propio técnico, que se acentuaron por una falta de sintonía del lucense con un sector del club. «Con el paso del tiempo vi que mi punto de vista deportivo, de trabajo y de aceptación no era valorado por muchas personas. Ello unido al tema de los entrenamientos desembocó en mi marcha», apuntó Sousa. En el tema de la preparación es en el que hizo más hincapié el entrenador, que planificó la temporada para entrenar tres días a la semana, y que desde un sector de la entidad se redujo a un día. «De esta forma no era fácil competir en esta categoría, pero acepté esta propuesta, sobre todo por el presidente, que es una gran persona, que se desvive por el Brollón», dijo Sousa. Pero los malos resultados y la indisciplina, así como los malos modos de algún integrante de la plantilla hacia el técnico hicieron reflexionar a Sousa, que consideró que lo mejor para el club era su marcha.