El responsable de la unión comarcal de UGT, Mario Docasar, se pregunta qué papel desempeña la Confederación de Empresarios de Lugo (CEL) para permitir la fuga de empresas de Monforte. «Estamos seguros de que la culpa no es de los salarios ni de los trabajadores, que tienen una buena calificación», señala el portavoz sindical, que sugiere la posibilidad de que el polígono industrial sufra también desde ahora las consecuencias de la deslocalización. UGT no termina de entender «cómo una fábrica dedicada a producir leche en polvo y mantequilla se va a quedar ahora con 9 trabajadores para recepcionar la leche y su posterior pasteurización». «¿Harán la mantequilla en la planta de Córdoba y la leche en polvo en Extremadura?», se pregunta el sindicato. Ajuste gradual La empresa Geslact, que el sindicato califica de modélica, se fue desprendiendo paulatinamente durante los últimos meses de una parte importante de su plantilla, antes de acometer el drástico ajuste que se anuncia para la próxima semana. El recorte de esta empresa consagrará la pérdida de algo más de un centenar de puestos de trabajo en el polígono industrial en lo que va de año, en espera de que se concrete el proyecto anunciado por la Confederación Galega de Asociación de Minusválidos como alternativa para Agora.