Cuenta atrás para el paseo fluvial

Carlos Cortés
Carlos Cortés CHANTADA

LEMOS

La Confederación Hidrográfica dice que el 30 de noviembre tiene que estar acabada la obra La Diputación tendrá que encargarse del mantenimiento del nuevo malecón

12 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?l 30 de noviembre es la fecha límite. Para entonces, el final definitivo de las largas obras de construcción del paseo fluvial de Chantada tiene que estar certificado por los técnicos. La empresa constructora aceleró el ritmo de las obras en las últimas semanas para cumplir con este plazo, el segundo que le impone la Confederación Hidrográfica. El primero venció hace ya diez meses. Para informar al Ayuntamiento de todas estas circunstancias, la semana pasada visitó Chantada el subdelegado del Gobierno, Jesús Otero, acompañado del técnico de la Confederación Hidrográfica (CHNE) Javier Atapuerca. Los dos visitaron las obras junto con el alcalde, Manuel Varela. A preguntas de este último, el representante de la confederación confirmó que la Diputación será el organismo encargado del mantenimiento del paseo una vez terminado y de solucionar cualquier tipo de deficiencia. Este asunto preocupaba en el Ayuntamiento, sobre todo después de ver el tipo de material que la empresa constructura está utilizando para completar los muros de contención ya existentes en algunos tramos del malecón. «Nós tememos -dijo el alcalde- que as pedras grandes que están poñendo como remate na parte de arriba dos muros poidan provocar derrubes no futuro». Esta visita también sirvió para limar alguna otra diferencia entre el Ayuntamiento y la dirección de la obra. Los responsables municipales recibieron garantías, por ejemplo, de que será instalada una barandilla en el tramo más próximo al parque de la Alameda, que en principio no iba a llevar este tipo de protección. No hay más discrepancias serias sobre el paseo fluvial. El acabado general de las obras no es el que esperaban en el Ayuntamiento, pero a estas alturas nadie parece dispuesto a poner trabas. Sobre todo después de que la empresa constructura solucionase de forma satisfactoria, al menos para el gobierno local, el problema suscitado por la inicial falta de tuberías de desagüe para impedir inundaciones en la zona de las piscinas.