El plante del presidente provincial de Ourense y su órdago de abandonar el partido provocaron un auténtico terremoto político que puso en serios apuros a Manuel Fraga
07 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?a vida política en Galicia desde la transición democrática ha vivido sonados episodios partidistas. Desde las batallas intestinas por el poder en la Xunta preautonómica -con Quiroga y Rosón como protagonistas- a la moción de censura que tumbó a Xerardo Fernández Albor o a las guerras fraticidas por el poder en el seno de partidos como el PSOE -con sonoros escándalos en Vigo y Ourense- se han sucedido capítulos de lo más variopinto. El último ejemplo del genio Made in feito na casa es la crisis del PP de Galicia. Durante 18 días los populares vivieron pendientes de Ourense y de cómo respiraban los conjurados que lideraba José Luis Baltar. Al final hubo fumata blanca y la sangre, al menos que se sepa, no ha llegado a cauce fluvial alguno. Algunas de las fechas más significadas -tomando como referencia el día de publicación- son las siguientes. 25 de agosto: Fraga será de nuevo candidato a la Xunta. Mariano Rajoy visitaba a Fraga en su residencia estival de Perbes y se dejaba entrever su acuerdo para que volviese a presentarse a la presidencia de la Xunta. El 25 de agosto el PP cerraba filas en torno a la nueva candidatura de Fraga y Rajoy confirmaba que le daba un cheque en blanco al políticos de Vilalba. 10 de septiembre. Fraga remodela su gobierno y nombra vicepresidentes. El presidente de la Xunta zanja la crisis y las discrepancias internas que se habían generado en el partido tras su «proclamación» remodelando su gobierno: se cae Diz Guedes; nombra a Belén Prado como conselleira y a Núñez Feijoo y Barreiro como vicepresidentes. 13 de septiembre. Divorcio en el Monte do Gozo. Los partidarios de Xosé Cuíña y José Luis Baltar marcan las diferencias con los urbanitas. Frialdad en la multitudinaria romería del PP -que los partidarios de Baltar pretendían boicotear no acudiendo a la cita-. 18 de septiembre. Estalla la crisis. Amenaza de escisión liderada por Baltar. Ese día La Voz publicaba que «Fieles a Baltar amenazan con escindirse del PP de Madrid. Reivindican más galleguismo y exigen elaborar las listas del partido». Además se anunciaba una reunión entre Fraga y Baltar para el día 20. 21 de septimbre. Fraga y Baltar se dan una semana para zanjar la crisis. Tras una tensa cena en el restuarante Vilas, de Santiago, los presidentes del PP de Galicia y de Ourense se fijan un plazo de una semana para resolver la crisis política. Baltar, que alude a un pacto de silencio acordado en la reunión, asegura que la marginación de la provincia de Ourense es el motivo principal de su plante y reclama la discriminación positiva y más ayudas. Baltar Blanco refuerza la postura de su padre diciendo que hay sensación de resignación en el PP tras la remodelación del gobierno y que Fraga demuestra su escasa sensibilidad galleguista. 22 de septiembre. División en el PP de Ourense y movilización de alcaldes afines. El órdago de Baltar coge a contrapié a sus correligionarios: hay división de opiniones entre los cargos y alcaldes del PP acerca de mantener un pulso con la dirección del partido. La mayoría opta por el silencio para no posicionarse con los dos bandos en liza. Mientras, Baltar eleva la presión a Fraga contactando con los alcaldes de su confianza. 23 de septiembre. Rajoy y Fraga apuestan por no ceder. Aparecen las elecciones anticipadas. Aunque los protagonistas directos del terremoto político mantienen un absluto mutismo se filtra que Fraga y Rajoy acuerdan no ceder ante el órdago de Baltar y desde el entorno del presidente de la Xunta se agita el argumento de un posible adelanto de las autonómicas si se consuma la escisión. 24 de septiembre. En cuestión la autoridad del presidente de la Xunta. La presión de Madrid, cada vez más fuerte, y el enroque de Baltar ponen en cuestión la autoridad de Fraga para resolver la crisis y acercan cada vez más la hipotética ruptura. 25 de septiembre. Baltar desautoriza a su hijo y Cacharro apoya al barón ourensano. El presidente ourensano zanja las interpretaciones y rumores sobre la crisis erigiéndose en portavoz único de Ourense. Francisco Cacharro defiende la postura reivindicativa de Baltar y acusa a Romay de instigar la depuración política desde Madrid. 28 de septiembre. Gastroenteritis de Fraga. Entra en escena Cuíña. Fraga aplaza en un primer momento la reunión con Baltar por una gastroenteritis. Por la noche se reunía con Baltar y Cuíña. La presencia de éste en la cena provocar el malestar entre los populares ourensanos, que lo consideran una injerencia. 30 de septiembre. Inmaculada Rodríguez y Veiga cargan contra Baltar. La vicepresidenta del Parlamento denuncia la escasa democracia interna del PP de Ourense y el conselleiro acusa a algunos políticos de enriquecerse con el cargo. 3 de octubre. Baltar planta a Rajoy. El ourensano no acude al congreso nacional del PP en Madrid. 5 de octubre. La crisis sigue viva. Fraga y Baltar se reunían durante 20 minutos. Baltar daba plantón a los militantes reunidos en Luíntra. 6 de octubre. Acuerdo y fin de la revuelta. Antes de comenzar el debate sobre el estado de la autonomía se anuncia que Fraga y Baltar habían llegado a un acuerdo que cierra la rebelión de los ourensanos.