El servicio provincial de Urbanismo quiere que el Ayuntamiento de Chantada facilite toda la información de la que disponga sobre media docena de bodegas construidas aparentemente sin ningún tipo de permiso en las parroquias ribereñas del municipio. Las seis fueron denunciadas por agentes del cuartel de Monforte asignados al servicio de protección de la naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil. Estas presuntas infracciones de la legislación urbanística fueron detectadas entre abril y mayo de este año, en apenas treinta días de revisiones por las zonas de ribera de Chantada. Después de examinar las denuncias tramitadas por el Seprona, el servicio provincial de Urbanismo, que depende de la Consellería de Política Territorial, reclama ahora toda la información que pueda obrar en poder del Ayuntamiento sobre cada una de estas seis construcciones para revisarla antes de tomar una decisión. Las seis bodegas citadas en esta solicitud de información se encuentran en terrenos que figuran como suelo no urbanizable de protección especial, en el planeamiento municipal que está en vigor en estos momentos. La consellería identifica en su informe a las personas denunciadas como propietarios de estas seis bodegas. Se trata de Luis Ramiro Díaz López, Samuel Ledo Mourenza, José Faustino Gay Moure, Eloy Fernández González, Jesús Fernández Rodríguez y Camilo Gómez Ledo. A pesar de que es conocida la proliferación de construcciones sin licencia municipal en las zonas de viñedos en bancales de Chantada, hasta este año las únicas denuncias eran las de particulares, formaciones políticas o ecologistas, que casi siempre se quedaban en quejas genéricas y eludían identificar casos concretos. Sin embargo, durante los primeros meses de este año la Guardia Civil y la Policía Autonómica emprendieron por separados sendas investigaciones de oficio para determinar el alcance de estas irregularidades. Las pesquisas de la Policía Autonómica no han trascendido. Las del Seprona dieron como resultado nueve denuncias de otras tantas construcciones, entre las que estaban las seis bodegas sobre las que ahora Urbanismo pide más información.