Terra adentro La gran mampara de las gradas del campo de fútbol de A Pinguela se resistió durante un rato a que la inaugurase el concejal de Deportes de Monforte
04 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El campo de fútbol de A Pinguela ya cuenta con un novedoso dispositivo para proteger del sol a los espectadores. La solución llega justo al empezar el otoño, pero es caso es que ha llegado. Una gran visera móvil que cubre las gradas fue estrenada el domingo, en el partido del Lemos y el Boiro. Antes de empezar el encuentro, el concejal de Deportes, José Tomé , apretó el botón para mover la mampara y ponerla en la posición adecuada... En teoría, porque el mecanismo se puso rebelde y en principio se negó a funcionar. La contrariedad se pintó en los rostros del edil y del presidente del Lemos, Antonio Pérez , mientras el sector más bromista del público prorrumpía en chanzas: «!Hai que poñerlle as pilas, que non funciona!». Pero la cosa no fue grave. Los técnicos no tardaron en resolver el problema y finalmente la visera se colocó, entre aplausos, en la postura debida. Ahora ya estamos metidos en el otoño, como les decía, y con el cambio de estación llegan los actos y celebraciones típicos de esta época. La Asociación de Amas de Casa de Monforte, presidida por Julia Barreiro , celebró con una cena-baile el inicio de la temporada, para la que ya está prepando numerosas actividades También estuvieron de celebración en Sarria Los vecinos de la rúa Maior organizaron el viernes la Festa na Vila, llamada así porque esta parte del casco urbano se conocía antaño como A Vila. El caso es que la barriada llevaba mucho tiempo -pero mucho- sin celebrar su fiestas tradicionales y decidieron recuperarla en cierta manera con una noche de confraternidad y diversión. Bajo una carpa compartieron una cena con vecinos de otras zonas de la villa, entre los que estaban representantes del gobierno y de la oposición como -entre otros- Sabela Caldas , Manuel Valiña , Miguel Ángel Fernández y Elena Corujo . Todos ellos estuvieron igualmente animados, porque la buena vecindad y las fiestas tradicionales priman sobre las diferencias políticas.