Cacharro denuncia el daño causado a Baltar y apuesta por renovar el PP desde las bases

LEMOS

PRADERO

El presidente de la Diputación criticó ayer a quienes «le han jugado una mala pasada al señor Fraga» Asegura que si se produce una escisión, «nadie tendrá la mayoría absoluta»

24 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

La crisis que vive el PP gallego preocupa, y mucho, en la provincia. Lo reconoció el presidente de la Diputación Provincial, Francisco Cacharro, que ayer, tras concluir la junta de gobierno, compareció ante la prensa. A los periodistas les pidió seriedad e informaciones no parciales ante un asunto que ha provocado una situación «grave y trascendental» y asegurando «que se equivocan todos aquellos que le restan importancia». Durante casi una hora de comparecencia -en la que no faltaron halagos para la ministra de Fomento por su seriedad y coherencia- Cacharro dejó claro que si la escisión del PP se produce «nadie tendría la mayoría absoluta». El barón lucense tiene claro que a José Luis Baltar no le fue fácil ni agradable posicionarse, situación que ha provocado que en el PP «estemos pasando un mal rato». No quiso entrar a valorar si la actitud de su homólogo en la Diputación ourensana y de otros militantes se podía tachar de «díscola», teniendo en cuenta que nadie ha desmentido la información publicada el miércoles por La Voz en la que se informaba: «Algunos de los fieles a Rajoy no ven del todo mal la ruptura de Ourense, pues les permitiría depurar el partido en Galicia». El presidente justificó una defensa de los populares gallegos porque «si a alguien le dicen que le van a cortar la cabeza, parece lógico que se defienda ¿o no?». El político lucense reconoció que el tener la agenda completa de actos estos días le permitió distanciarse del problema. En su segunda reflexión, el político lucense se mostró firme defensor de la renovación del partido desde las bases: «Y si hay que renovar, pues mire, la renovación, que yo sepa, no se debe producir dirigida desde arriba, sino que se tiene que producir desde abajo, con juego libre en los congresos». Lo tiene claro y por ello insistió: «Hay que dejarse de candidatos oficialistas y dejar a las bases, todos los militantes tienen derecho a desempeñar cualquier cargo». El comentario le valió a Cacharro para justificar los problemas del PP en otras regiones, como Extremadura. Pidió respeto para el plazo que se dieron Baltar y Fraga, «que se deje desde Madrid de gobernar las comunidades autónomas» y para reconocer que «en este tiempo hubo quien se ha dedicado a tensar la cuerda».