MANUEL CABEZAS, ALCALDE DE OURENSE
20 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?l alcalde de Ourense, Manuel Cabezas, sentenció la semana pasada en una comparecencia pública que el problema del mal olor «tiene su origen en un municipio limítrofe, puedo asegurar que no se trata, desde luego, de un problema de este municipio». A media mañana de ayer, el regidor local -a través de sus colaboradores- abría la espita y apuntaba ya , aunque sólo como posible lugar del problema, el Ayuntamiento de San Cibrao, con la única consideración de que el olor era más intenso allí. Los técnicos municipales descartaron, de hecho, cualquier posibilidad de un vertido en la ciudad tras visitar los lugares considerados más sensibles, tarea a la que se sumaron representantes de Aquagest, el servicio de gestión municipal del agua. «Todo está revisado y no hay ningún problema en la ciudad», comentaba ayer un portavoz del alcalde, Manuel Cabezas. «Habrá que mirar en los municipios limítrofes, como el de San Cibrao», apuntaba. Un par de horas más tarde, su concejal de Medio Ambiente, Enrique Nóvoa, reconocía en comisión que el problema estaba en la depuradora de San Cibrao. Nóvoa no dio demasiado detalles ni explicó los motivos por los que se mantuvo durante tantos días en silencio el informe existente, que ayer tarde continuaba sin hacerse público y que la alcaldesa de San Cibrao, Elisa Nogueira, aseguraba desconocer.