Una joven Meiga Mayor

Laura López SARRIA

LEMOS

Reportaje | Nuevos artistas sarrianos Alba López lleva cantando desde los cinco años. El pasado 28 fue un día muy especial en su carrera al ser la encargada de entonar el conxuro de la tradicional danza.

11 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Sarria continúa ofreciendo nuevos talentos al público, en música, en pintura, en escultura... En esta ocasión se trata de canto. Alba López es una chica de 18 años que lleva cantando desde que tenía tan sólo 5. Estudió ocho años en el Conservatorio y le quedan dos para acabar el grado medio. Ha cantado en la Coral de Meigas e Trasgos cerca de nueve años y también ha realizado diversas actuaciones con un grupo de amigas. Sin embargo, para esta joven sarriana, la pasada Noite Meiga fue una noche muy especial en su carrera artística. Le ofrecieron hacer el papel de Meiga Maior para cantar el conxuro de la tradicional danza. «Trátase dun conxuro para espantar os malos espíritus e que veña o amor», explica Alba López. Su papel era el de dar significado a lo que se estaba representando en el baile, y quedó muy satisfecha con el resultado, aunque confiesa que estaba muy nerviosa «antes, despois e durante a actuación, non consigo acostumarme a cantar diante de tanta xente». Un trabajo constante Alba López explica que «o canto esixe moito traballo e dedicación», es una labor diaria y constante. Lo más importante, según esta joven artista, es educar la voz. «Na coral ensínannos a educar a voz semana tras semana, tamén me foi moi útil o traballo que facía nas clases de canto no Conservatorio», continúa. Pero tanto trabajo tiene su gratificación. Alba recuerda con especial emoción y cariño el momento que vivió cantando un Ave María en el Monasterio de Samos: «foi impresionante, sobre todo pola acústica, o canto inundaba todo e sonaba moi ben». Una pasión desde niña Además de mucho trabajo, la condición esencial para dedicarse a cantar es que guste, algo que le ocurre a Alba desde los cinco años, cuando cantaba en el colegio. Después, con ocho años llegó el Conservatorio. Esta chica se confiesa amante de toda la música de calidad. «Entre os meus discos pódense atopar dende gravacións de Mozart ata o heavy metal máis duro», explica, aunque siempre se sintió más a gusto con la música clásica. No sabe de dónde le nace esta pasión por el canto, pero los que la conocen no la recuerdan de otra manera que tarareando o buscando ritmo con todos los objetos que caen en sus manos. Para ella cantar «é unha maneira distinta de poder contar as cousas». Un futuro por delante Alba tiene muchas ganas de seguir trabajando en el mundo de la música. Uno de sus proyectos es volver al Conservatorio para poder terminar el grado medio. De todas formas, sabe que el camino no es fácil, y mucho menos hoy en día con esta lógica de mercado que fomenta la cantidad en lugar de la calidad. Esta joven sarriana sabe que lo que se busca ahora es vender, «chegar ao maior número de público posible, xa non se fomenta a música de calidade aínda que sexa para un público reducido porque iso non é rendible». Habrá que desearle mucha suerte.