Los controles de salud en la infancia son básicos para prevenir dolencias

Laura López SARRIA

LEMOS

ESTEBAN FÉLIX

Estas revisiones bianuales estudian el estado general del niño adaptándose a cada edad Las pediatras aseguran que la educación sexual sigue siendo un tabú en los hogares

07 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Los controles periódicos de salud en la infancia son fundamentales para prevenir y detectar enfermedades. Las pediatras del centro de salud de Sarria, Margarita González y Yolanda Romero, explican que la Xunta ha puesto en marcha un programa de revisiones generales durante todo el año para los niños. Yolanda Romero explicó que «la periodicidad de los controles depende de la edad del niño. A partir de los tres años se realizan estas revisiones cada dos años». También dependiendo de cada edad varían los aspectos a los que se les presta mayor atención. Margarita González aclara que «en los más pequeños se hace hincapié en los accidentes en el hogar, alimentación, peso, talla, higiene personal... mientras que en la adolescencia se comienza a hablar de la anticoncepción o las drogas». Se realizan además exploraciones de la vista y oído, y se intenta educar al niño en hábitos de vida sanos. Estos controles de salud se realizan en el propio centro de salud de Sarria por las dos pediatras. Son revisiones en las que se estudia el estado general del niño, y en caso de detectarse algún problema se manda a un especialista. Ayuda de los profesores Las dos pediatras destacan la importancia de otros actores en la salud de los niños. «Los profesores nos dan mucha información, describiendo los comportamientos de los niños, también ayudan mucho los logopedas que hay en los colegios y las revisiones que se hacen en estos centros». Margarita González destacó que la mayoría de los niños acuden a estos controles. Sin embargo, comentó que la educación recibida por parte de la familia es fundamental en la salud de los más pequeños. Esta pediatra explica que «en temas de educación sexual no se ha avanzado, sigue siendo un tema tabú entre padres e hijos, y en la escuela resulta muy difícil tratar este asunto porque los niños se lo toman a cachondeo».