Terra adentro Una parroquia de Bóveda organizó por segundo año consecutivo un festival musical, renovando el éxito obtenido en la primera tentativa
31 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Ya hemos dicho adiós a agosto y muchos se han despedido al mismo tiempo de las vacaciones, pero anímense, que el verano todavía no ha terminado. Como no podía ser menos, en el sur lucense fueron muchos los que despidieron agosto a lo grande y en consonancia con el carácter eminentemente festivo de esta época del año. Entre ellos me gustaría destacara a los animosos vecinos de Ribas Pequenas, en el municipio de Bóveda, que por segundo año consecutivo se lanzaron a organizar un festival de rock. Marcha nocturna La animación fue grande durante la noche en esta parroquia, donde actuaron cinco grupos procedentes de diversas localidades, Monforte y Ourense entre ellas. Aunque el festival no tiene todavía demasiada fama por ahí adelante -una fama que crecerá pronto si la aventura se repite-, mucha gente fue la que se reunió junto a la antigua casa escuela local para disfrutar de la música. Y gente de todas las edades, aunque algunos piensen que los mayores sólo saben entretenerse con las orquestas de toda la vida. Jóvenes, niños, padres, abuelos... Como tiene que ser, porque no hay razón alguna para dividir a la gente en guetos según sus edades y menos aún cuando se trata de una fiesta, en la que hay sitio para todos. En resumidas cuentas, si el festival de Ribas Pequenas ya conoció un notable éxito en su primera edición, no tuvo menos éxito en la segunda. Espero que la cosa se repita el año próximo y espero también que el ejemplo cunda y que en otras muchas parroquias de la zona haya vecinos que se animen a organizar citas musicales como ésta, con un pretexto o sin él. Hay que animar el ambiente, que ya bastante decaído está a lo largo del año, desgraciadamente, en tantos pueblos y aldeas azotados por la crisis demográfica. Y además, el verano es corto y hay que disfrutarlo todo lo que se pueda.