Va una de medallas

J. GARCÍA BERNARDO

LEMOS

LA TRIBUNA | O |

24 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

NO SE crea el lector que el presente comentario tratará acerca de temas tan en boga como el de las medallas de Bono y Aznar ni acerca de demás insignias y condecoraciones que en estos días se prodigan. Se trata de un medallero distinto, aquel medallero al que, por desgracia, tan acostumbrados estamos los sarrianos. Las medallas que día a día también nuestros representantes públicos se conceden y se cuelgan. Ahora resulta que ya no sólo se convocan ruedas de prensa, se remiten comunicados por fax, se filtran informaciones desmerecedoras de las actuaciones del rival y se producen codazos para colocarse en las procesiones y salir en todas las fotos -es público y notorio que a algún reportero gráfico le resulta casi imposible evitar en el visor alguna peluda imagen -sino que se prodiga el articulismo. De la lectura de tales engendros sólo se obtiene una conclusión que no es otra que la acreditación del nivel intelectual de los redactores de los mismos, y eso que, según nuestras informaciones, los firmantes se sirven de amanuenses. Por eso no sería de extrañar que los responsables de los medios informativos cortasen por lo sano y optasen bien por extractar los contenidos y publicarlos como simples cartas al director, o bien por remitirlos directamente a la papelera. Cierto es que con la lectura de dichos bodrios de autopompa se acreditan el cinismo y la hipocresía que se utilizan como arma política. De ahí que haya personas que escapen de la política como del fuego y que el ciudadano desconfíe siempre de quien a la política se dedica. Mientras eso es lo que se publica, bien distintas son las cosas que se han tratado no hace muchos días en restaurante radicado en la localidad gallega a considerable distancia de esa querida villa de Sarria.