Terra adentro José Tomé supervisa nuevo material para jardines. El alcalde de Monforte coloca su retrato en la galería del consistorio. Prodeme firmó un convenio con Caja Madrid
22 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El primer teniente de alcalde de Monforte, José Tomé , tiene puesto el turbo. Y no hay quien lo pare. Raro es el día que no genera noticias alguna de las delegaciones municipales de las que está al frente. Ayer le tocó el turno al área de parques y jardines. El concejal supervisó personalmente la última compra de material del Ayuntamiento, en la que se invirtieron diez mil euros. La adquisición incluye un tractor y dos máquinas de mano para cortar el césped, otras tantas desbrozadoras y un equipo para podar setos. El material superó la prueba y ya está a disposición de la brigada municipal de jardines. Falta hacía. Pero alcalde sólo hay uno y por si alguien alberga dudas dudas el retrato de Severino Rodríguez se ha sumado a la exposición permanente de fotografías de los mandatarios de Monforte que se puede ver en la primera planta del consistorio. La foto, como no podía ser menos, es de Arcadio , y Severino Rodríguez estrena el color entre más de veinte instantáneas en blanco y negro. No sabemos si es simple casualidad o si ha querido marcar distancias así con sus tres compañeros de pared, Nazario Pin , Celestino Torres y José Castiñeira . El presidente de la Federación Galega de Asociacións en Favor das Persoas con Atraso Mental en Galicia (Fademga), el monfortino Julio César Cortiñas , y del director de la oficina local de Caja Madrid, Ángel Hernández , renovaron ayer un convenio de colaboración que tiene como fin último la integración de los discapacitados que cometieron delitos de poca gravedad. El acuerdo permitirá mantener los programas de asistencia para discapacitados psíquicos detenidos, en proceso de ser juzgados o recién salidos de la cárcel, que desarrollan las asociaciones integradas en Fademga. En la residencia de Prodeme, a la que representa Cortiñas, se han beneficiado de esta experiencia seis personas, de la que una se quedó a trabajar en el centro.