La protesta de A Pobra no tuvo nada que ver con la multitudinaria manifestación del 28 de febrero en defensa de Manuel Casanova. Esta no fue masiva, desde luego, pero tuvo una fuerte carga simbólica. Es la primera expresamente organizada contra el PP, el partido en el que militaba el ex alcalde hasta que el Tribunal Supremo lo condenó. A la plataforma creada para defenderlo le dolieron especialmente las declaraciones en las que Fraga, entonces en plena campaña de las elecciones europeas, eludió apoyar a Manuel Casanova. La movilización empezó a gestarse el lunes a última hora, cuando los responsables de la plataforma se enteraron de que Fraga iba a ir al día siguiente. «Viñeron os que os que nos deu tempo a avisar e os que puideron vir sen ter que deixar o traballo», explicaba ayer por la tarde Julio Somoza. Su intención era recibir a Fraga con las dos pancartas que exhibieron y con una pitada. Cambiaron de planes cuando los concejales del PP presentes y el actual alcalde les mostraron su desagrado por lo que estaban haciendo. Entonces, decidieron tomar distancia. Cruzaron el río, y se pusieron de espaldas en cuando apareció el presidente. «Non queriamos provocar alboroto ningún», dice Somoza. Por eso, una manifestante que fue con un cartel en el que llamaba «bicho» a Fraga tuvo que dejarlo en un bar cercano. Ayer se cumplían tres meses desde la entrada en prisión de Manuel Casanova. A partir de ahora, la plataforma convocará concentraciones todos los días 20 de cada mes.