«Es un orgullo y un premio a toda una vida dedicada al club»

F. López SARRIA

LEMOS

Entrevista | Luis López Meno En el Trofeo San Xoán de fútbol, el jugador disputó su último partido con el club en el que jugó durante 20 temporadas y recibió la insignia de oro

30 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El pasado día 24 de junio, en el partido del XXXVII Trofeo San Xoán de fútbol, una leyenda del fútbol sarriano, Luis López Meno, puso fin a su carrera como jugador en la Sociedad Deportiva Sarriana. Veinte años de vinculación ininterrumpida, que comenzaban en la temporada 1983/84 y que se prolongaron hasta la recién finalizada, la 2003/04. Por esa fidelidad y entrega por el equipo, el futbolista recibía como merecido homenaje la insignia de oro de la entidad, que le fue impuesta por el alcalde, José Antonio García, en presencia del presidente del club, José Manuel López Toirán. Durante esos 20 años, Luis López disputó 15 campañas en la Regional Preferente y 5 en la Primera Regional. En su posición de medio centro organizador fue el relevo natural de otro insigne jugador, Carlos Alberto Díaz. Ahora, marcha tranquilo, pues asegura que «hay que dar paso a los jóvenes y mi puesto queda perfectamente cubierto con Luisito (Luis Miguel)». Pero en su trayectoria futbolística, en la que llegó a jugar de central y en los dos puestos de interior, quedó una espina clavada. «Soñé con jugar con mi equipo en Tercera División y aún me duele lo que aconteció en la temporada 92/93, con el caso del alemán Estefan, por la forma en que se produjo», dice con la voz entrecortada Luis. -¿Qué sintió en el momento de colgar la botas y recibir la insignia de oro del club? -Mucha pena por poner fin a toda una vida dedicada a la Sarriana. Un gran orgullo por esta distinción, ya que no es fácil conseguirla y son muy pocos los que pueden presumir de tenerla. -¿El adiós es definitivo? -Como jugador de la Sarriana, sí. Hay que dejar paso a los jóvenes y los tenemos que pueden cumplir perfectamente en Preferente. Pero no sé lo que ocurrirá en agosto cuando llegue la pretemporada. A lo mejor mato el gusanillo en un equipo de veteranos o de Primera Regional. Son tanto años que no es fácil dejarlo. -¿Cómo llegó la decisión de dejar la Sarriana? -Todo tiene su fin. La decisión la tomé yo sólo, aunque mi mujer también me ayudó, ya que está cansada de estar los domingos y días de entrenamiento sola. - ¿Qué es lo que queda? -Un sinfín de anécdotas, ascensos y descenso. Pero sobre todo, muchos amigos y conocidos. -Aparte de la decepción de no jugar en Tercera con la Sarriana, ¿le queda alguna otra espinita? -Sí, que mi hermano Carlos no siguiera conmigo en el club. Eso me haría ahora mucho más feliz.