Un ambiente caracterizado por una tranquilidad constante

La Voz

LEMOS

?os agentes de la Guardia Civil encargados de velar por la seguridad de los peregrinos no esperan tener que vérselas con problemas demasiado serios este verano. La mayoría de los casos que deben atender en el Camino de Santiago consisten en el extravío de documentos o en las pérdidas accidentales de objetos que a veces causan trastornos a los caminantes. También intervienen para socorrer a quienes padecen apuros de tipo sanitario asociados al calor y al agotamiento, como las lipotimias. Los incidentes de tipo delictivo no suelen darse en la ruta. «Los peregrinos son gente muy pacífica por lo general y a los chorizos no les gusta caminar ni sudar, de manera que es muy raro que en el Camino de Santiago se produzcan sucesos de consideración», dicen en la Guardia Civil sarriana.